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lunes, 27 de enero de 2020

Block der Frauen (Bloque de Mujeres)

En 1995 se erigió el monumento Block der Frauen (Bloque de Mujeres) de la escultora Ingeborg Hunzinger como homenaje a las mujeres de Rosenstrasse...
 «La fuerza de la desobediencia civil, el vigor del amor supera la violencia de la dictadura, devolvimos a nuestros hombres, las mujeres están de pie aquí, frente a la muerte, los hombres Judíos fueron liberados».
El 27 de febrero de 1943, durante la operación Fabrikaktion (Redada Final), los miembros de las SS y de la Gestapo recorrieron las calles, casas y fábricas de Berlín para limpiar la ciudad de judíos y deportarlos a los campos de Polonia. Alrededor de 1.700 judíos fueron separados del resto y encerrados en el Centro de la Comunidad Judía de la calle Rosenstrasse en el barrio berlinés de Mitte… eran los judíos casados con alemanas que no eran judías. Cuando las madres y esposas conocieron el paradero de sus seres queridos, se fueron concentrando en las inmediaciones del Centro de la calle Rosenstrasse para solicitar información y pedir explicaciones. Decidieron quedarse allí al grito de:
¡Devolvednos a nuestros maridos!
Al segundo día, ya eran más de 600 las mujeres que protestaban por la detención. Al tercero, ya superaban las 1.000 y, además, se habían unido alemanas de matrimonios no mixtos para apoyar a sus familiares, amigos o vecinos. Aquella protesta se estaba descontrolando y las autoridades alemanes ordenaron a los miembros de las SS que custodiaban el Centro disparar al aire para desalojar a los manifestantes. Las mujeres se dispersaron por las calles adyacentes… pero volvieron cuando cesaron los disparos. En las siguientes ocasiones en que dispararon, nadie se movió… Joseph Goebbels, ministro de propaganda, sabía que matar a mujeres alemanas, que no eran judías, en el centro de Berlín levantaría a la ciudad contra los nazis. Se intentaron otras medidas, como cerrar la estación más cercana del tranvía para que las mujeres tuviesen que ir caminando… nada sirvió y la protesta crecía.
Goebbels comenzó a ceder y ordenó volver a traer al Centro a 35 judíos que ya habían sido enviados a Auschwitz. Goebbels podía ser muy cruel pero no era un estúpido… los alemanes acababan de ser derrotados en Stalingrado y las cosas no estaban como para perder otra batalla… en el mismo Berlín. Así que, tras una semana de protesta, ordenó liberar a todos los judíos retenidos en Rosenstrasse. Aquellas mujeres habían conseguido hacerle frente a la barbarie nazi… y derrotarla.
Casi todos los judíos de Rosenstrasse lograron sobrevivir a la guerra.

"Naturalmente, la teoría de la evolución de Darwin o el holocausto judío en la 2ª guerra mundial, no son los únicos temas que vale la pena comprender...
...Pero es difícil que alguien pueda comprender el mundo, sin conocer bien la teoría de la evolución o sin un estudio del holocausto (u otros episodios similares de asesinatos en masa sin sentido).
Obsérvese que entre estos objetivos no se menciona la alfabetización, el conocimiento de datos básicos, el cultivo de aptitudes básicas o el dominio de las maneras de pensar de las distintas disciplinas, porque los mismos objetivos se deberían considerar medios, no fines en sí mismos.

No aprendemos a leer, escribir y calcular porque sí, ni siquiera para que podamos lograr una puntuación determinada en una prueba de acceso. Estos conocimientos, aptitudes y disciplinas se deben adquirir como instrumentos para reforzar nuestra comprensión de cuestiones y temas más importantes."

Howard Gardner - La inteligencia reformulada. Las inteligencias múltiples en el siglo XXI.

martes, 18 de octubre de 2016

La historia de un gesto no realizado...

Augusto Landmesser se rechazó dar este saludo en 1936. El año anterior, lo habían expulsado del partido por casarse con una judía
Era 1936, el nazismo estaba en pleno auge y el hombre de la foto se atrevió a hacer lo que nadie se podía imaginar: negarse a uno de los obligatorios saludos Nazi. Pero, ¿qué impulsó a que Augusto Landmesser (así se llamaba) se resista a rendir honores al gobierno de Adolf Hitler? Con esta imagen, hay una historia que ha sido recogida por varios medios del mundo en los últimos días.
LA HISTORIA DETRÁS...
En 1991, una de sus hijas identificó a este hombre como Augusto Landmesser, un trabajador del astillero de Hamburgo. Esta semana, la imagen dio la vuelta al Internet, después de que un blog llamado Senri no michi, ceado para facilitar las tareas de socorro después del terremoto de Japón, la recuperara en febrero de 2012
En realidad es la historia de un gesto no realizado: el del saludo nazi.
Ocurrió en 1936, en la ciudad de Hamburgo, cuando una multitud se congregó para presenciar la botadura de un buque de la marina. Allí, mientras todos levantaban su brazo para hacer el saludo nazi, Landmesser se quedó con sus brazos cruzados.
Pese a que pertenció al Partido Nazi desde 1931 y hasta 1935, Landmesser tenía un triste motivo para no rendirle honores a esta causa: fue expulsado por el simple hecho de casarse con una mujer judía llamada, Irma Eckler.
Lo encarcelaron por el increíble motivo de “deshonrar a la raza”. De Irma, se cree que fue detenida por la Gestapo (la policía secreta oficial de la Alemania nazi) y Landmesser tuvo con ella dos hijas. Eckler también fue llevada a prisión en Hamburgo. Sus hijas, Ingrid e Irene, fueron separadas.
Mientras que a Ingrid se le permitió vivir con su abuela materna, a Irene se le llevó a un orfanato y más tarde fue adoptada por una familia. En 1941, Landmesser salió de prisión y fue enviado a la guerra, aunque pronto se le declaró como desaparecido en combate y se le dio por muerto.
De acuerdo a “The Washington Post”., en 1996 una de sus hijas, Irene, escribió la historia de su familia con el fin de contar al mundo la desgarradora historia de su padre y su madre y de cómo fueron separados por el régimen nazi. Gracias a Internet, hoy se conoce su relato.

lunes, 23 de diciembre de 2013

babi yar...

A pesar de que este blog es sobre psicología, también nos gusta de vez en cuando, recordar momentos en la historia, en que los humanos dejamos de ser humanos y superamos en crueldad a cualquier animal o ser vivo que habita este planeta; porque este tipo de historias, vienen bien para reflexionar, sobre lo que el hombre, puede o no puede hacer, y aunque estos tiempos pasados, pensemos que no pueden volver a repetirse; si hay alguien que es capaz de volver a hacerlo, estos somos los seres humanos...

...hoy quiero escribir sobre un lugar, "babi yar", del cual seguramente no hayas oído hablar en tu vida, pero que después de leer las siguientes líneas, jamás olvidarás...

..."quien no conoce su historia, -decía Napoleón Bonaparte- está condenado a repetirla." 

Ese verano, en el zoo de Kiev, un hombre entró en el foso del león. Cuando ya estaba a punto de saltar al el pretil, le dijo a un visitante que quiso impedírselo: Dios me salvará. Se hizo devorar vivo. Si yo hubiera estado allí, le habría dicho: "No hay que creer todo lo que se cuenta."

Dios no fue de ninguna utilidad para la gente que fue asesinada en "Babi Yar."

En ruso, "Yar" significa barranco. "Babi Yar", el barranco de la abuela, era un inmenso desnivel natural situado en las afueras de Kiev. Hoy no queda más que una hondonada cubierta de césped, bastante poco profunda, en cuyo centro hay una impresionante escultura erigida en estilo realismo socialista a la memoria de los muertos que cayeron ahí.
(…) Entre 1941 y 1943, los nazis hicieron en la hondonada de la abuela lo que probablemente sea la mayor carnicería de toda la historia de la humanidad: como indica la placa conmemorativa, traducida en tres lenguas, ucraniano, ruso y hebreo, allí perecieron más de cien mil personas, víctimas del fascismo.

Más de un tercio fue ejecutado en menos de cuarenta y ocho horas.

Aquella mañana de 1941, los judíos de Kiev acudieron en masa al punto de reunión donde habían sido convocados, con sus pequeños enseres, resignados a ser deportados, sin sospechar el destino que les reservaban.
Lo comprendieron todo demasiado tarde, algunos en cuanto llegaron, otros solamente cuando estaban al borde de la zanja. Entre esos dos momentos, el procedimiento era expeditivo: los judíos entregaban sus maletas, sus objetos de valor y sus papeles de identidad, que eran hechos trizas delante de ellos. Luego debían pasar entre dos filas de SS bajo una lluvia de golpes. Los Einsatzgruppen los golpean con grandes porras, demostrando una extrema violencia. Si un judío caía, soltaban los perros contra él o ella, y eran pisoteados por la masa enloquecida. Al salir de ese pasillo infernal, que desembocaba en una amplia explanada, los aturdidos judíos eran obligados a desnudarse por completo y luego se les conducía totalmente desnudos hasta el borde de una hondonada gigantesca. Allí, tanto los obtusos como los optimistas, debían abandonar toda esperanza. El absoluto terror que los invadía en ese preciso instante los hacía gritar. Al fondo de la hondonada se apilaban los cadáveres.
Pero la historia de esos hombres, de esas mujeres y de esos niños no acaba abruptamente al borde de ese abismo. Llevados por esa preocupación por la eficacia tan alemana, los SS, antes de matarlos, obligaban previamente a sus víctimas a bajar hasta el fondo de la zanja, donde los esperaba un apilador. El trabajo del apilador se parecía mucho al de las acomodadoras que te colocan en el teatro. Llevaba a cada judío hasta un montón de cuerpos, y cuando le había encontrado acomodo, lo hacía echarse boca abajo, un vivo desnudo recostado sobre unos cadáveres desnudos. Después, un tirador, caminando por encima de los cuerpos, disparaba a los vivos una bala en la nuca. Notable taylorización de la muerte en masa. El 2 de octubre de 1941, el Einsatzgruppe encargado de Babi Yar consignó en su informe...
..."el SonderKommando 4º, con la colaboración del estado mayor del grupo y de dos comandos del Regimiento Sur de la policía, ha ejecutado a 33.771 judíos de Kiev, los días 29 y 30 de septiembre de 1941."

El libro del que extraigo este capítulo se titula... HHhH, que es la abreviatura de una frase en alemán: "Himmlers Hirm heisst Heydrich", es decir, el cerebro de Himmler se llama Heydrich. Dos apellidos temibles, dos de los asesinos más crueles y viles de la Historia, dos de los artífices de la criminal Alemania nazi de Hitler. Escrito por Laurent Binet.

Apabullante, HHhH de Laurent Binet es de ese tipo de libros (irremediablemente envidiables) que se leen sin parar, de los que dejas abierto deseando regresar cuando antes a él para seguir refugiado en sus páginas. Esta novela, no es una novela al uso, porque, aunque se basa en hechos reales, históricos, y hay miles de novelas basadas en sucesos reales, sin embargo huye con éxito de las habituales reconstrucciones de lo acontecido y se convierte en una permanente reflexión del autor tanto sobre los protagonistas de esa historia y sobre el monstruo sobre el que gravita la trama como sobre la forma en la que ha de mostrarlos. El monstruo es, ni más ni menos, que Reinhard Heydrich, jefe de la Gestapo. 

jueves, 21 de febrero de 2013

Hannah Arendt y la banalidad del mal...

Cada cierto tiempo, mi conciencia me obliga a hablar sobre el holocausto y lo que ello significó, tanto por no olvidar a las personas que lo sufrieron en aquel momento, de las cuales cada día quedan menos testigos directos; tanto por la humanidad en general, ya que "los hombres normales, no saben que todo es posible" y no deben olvidar unos hechos, que aún hoy, 70 años después, no hemos sido capaces de erradicar, de analizar, ni de recordar, y debido a su importancia, tampoco hemos comprendido en su totalidad...

porque el infierno ha sucedido y el hombre ha sido su artífice, el horror no debe de ser olvidado.

...así que no está de más recordar de vez en cuando, grabándolo en nuestras mentes y en la de nuestros hijos y nuestros nietos, como dice Hannah Arendt...
"Sé que es posible, el infierno ha sucedido, puede volver a suceder."
"Hoy tengo 93 años y vivo en Tel Aviv. En los últimos años he observado desde lejos cómo los patriotas de sillón de mi Polonia natal han intentando explotar y manipular la memoria y las experiencias de mi generación. Ellos pueden creer que están promoviendo la " dignidad nacional" o inculcándoles "orgullo" a los jóvenes, pero en realidad están generando el riesgo de que las futuras generaciones crezcan en la oscuridad, ignorantes de la complejidad de la guerra y condenadas a repetir los errores por los que hemos pagado tan alto precio.
Por lo que he aprendido a lo largo de toda mi vida, lo primero que les pediría a las futuras generaciones de europeos es que recuerden a mi generación como realmente fuimos, no como desearían que hayamos sido. Nosotros teníamos los mismo vicios y debilidades que tienen los jóvenes actuales: la mayoría no éramos ni héroes ni monstruos.
Por supuesto que muchas personas hicieron cosas extraordinarias, pero en la mayoría de los casos solo porque se vieron obligados por circunstancias extremas e, incluso entonces, los héroes verdaderos fueron muy pocos y contados: yo no me cuento entre ellos.
Lo mismo se puede decir de aquellos que no cumplieron con sus obligaciones morales en aquel momento. Por supuesto, algunas personas cometieron crímenes inenarrables e imperdonables. Pero es igualmente importante comprender que fuimos una generación que vivió con miedo, y el miedo hace que la gente haga cosas terribles. A menos que lo hayáis sentido, no podríais realmente comprenderlo.
...no hay que subestimar el poder destructivo de las mentiras. Cuando comenzó la guerra en 1939, mi familia huyó hacia el Este y nos quedamos unos años en Leópolis, entonces ocupada por la Unión Soviética. La ciudad estaba llena de refugiados y circulaba el rumor de que se llevarían a cabo deportaciones masivas a gulags en Siberia y Kazajistán. Para apaciguar la situación, un oficial soviético dio un discurso asegurando que los rumores eran falsos –lo que hoy llamaríamos "noticias falsas"– y que cualquier persona que los difundiera sería arrestado. Dos días después, comenzaron las deportaciones a los gulags y miles de personas partieron hacia su muerte.
Esas personas y millones de otras más, incluida mi familia, fueron asesinadas por las mentiras. Mi país y gran parte del continente fue destruido por las mentiras. Y ahora las mentiras amenazan no solo a la memoria de aquella época, sino también los logros hemos conseguido desde entonces. La generación de hoy no puede darse el lujo de decir que no fue advertida o que no sabían las consecuencias que pueden traer las mentiras."
https://www.eldiario.es/theguardian/Sobrevivi-gueto-Varsovia-lecciones-gustaria_0_813669416.html

Y que el nuevo imperativo categórico, como proclama el filósofo T. Adorno, deberá guiar nuestra conducta...
"Actúa de tal manera que Auschwitz no se vuelva a repetir."







Decía Viktor Frankl, quien sobrevivió como prisionero en Dachau y Auschwitz, que la única manera de sobrevivir a aquella barbaridad; era, primero encontrar una sóla razón para vivir, y luego ya encontrarías el como...


lunes, 27 de febrero de 2012

Cuando se ha perdido todo...(la definición mas bella del amor)

Aquí dejo un pequeño fragmento, que me parece la mas maravillosa descripción del amor en su sentido último.

Para darse cuenta de lo que esta experiencia significó para la persona que la escribió, Viktor Frankl. Decir que este fragmento forma parte del libro "el hombre en busca de sentido", editado por primera vez en 1945, poco después de ser liberado de un campo de concentración el 27 de abril de 1945, donde fué uno de los pocos supervivientes del holocausto, su esposa y padres fallecieron en esos mismos campos de concentración.

En este fragmento describe las emociones y sentimientos que afloraban en su conciencia para poder seguir sobreviviendo, escapando a una realidad de caminatas durante kilómetros sobre la nieve, sin calcetines y con unas botas roídas, apenas sin ropa de abrigo y con temperaturas por debajo de cero, comiendo una sola vez al día, un pequeñísimo pedazo de pan y una sopa aguada.

Para mitigar este inhumano sufrimiento, el Dr. Viktor Frankl, soñaba con la imagen de su esposa...

 "mi mente se aferraba a la imagen de mi esposa, imaginándola con una asombrosa precisión. Me respondía, me sonreía y me miraba con su mirada cálida y franca. Real o irreal, su mirada lucía mas que el sol al amanecer. En este estado de embriaguez nostálgica se cruzó por mi mente un pensamiento que me petrificó, pues por primera vez comprendí la sólida verdad dispersa en las canciones de tantos poetas o proclamada en la brillante sabiduría de los pensadores y los filósofos: El amor es la meta última y más alta a la que puede aspirar el hombre."

Después prosigue con su revelación...

"Entonces percibí en toda su hondura el significado del mayor secreto que la poesía, el pensamiento y las creencias humanas intentan comunicarnos: la salvación del hombre sólo es posible en el amor y a través del amor."

Y a partir de aquí, nos expresa, como un hombre, sin literalmente nada, un hombre que no tiene ni la mínima seguridad vital cubierta; sin cobijo, casi sin comida, sin ropa para abrigarse del intenso frío, sin libertad de ningún tipo, y con una única opción verdadera, suicidarte acercándote a las alambradas, porque sabes que te dispararán y cesarás en tu sufrimiento...este hombre se da cuenta de lo que de verdad vale en la vida, el amor,  y de lo que nunca le podrán quitar ni encarcelar, que es su mente, que piensa "libremente".

"Intuí como un hombre, despojado de todo, puede saborear la felicidad - aunque solo sea un suspiro de felicidad - si contempla (en su mente) el rostro de su ser querido. Aún cuando el hombre se encuentre en una situación de desolación absoluta, sin la posibilidad de expresarse por medio de una acción positiva, con el único horizonte vital de soportar correctamente - con dignidad - el sufrimiento omnipresente, aún en esa situación, ese hombre puede realizarse en la amorosa contemplación de la imagen de su persona amada."

En este momento, se interrumpe, en sus ensoñaciones y nos narra como un hombre tropezó, llevando a otros presos, que debido a la debilidad, cayeron con él, al suelo y viniendo el guardián a golpearlos con latigazos para que se levantaran...y como tras otra hora de caminata escuchó el "alto", que quería decir que habían llegado a su destino, y corrieron con las pocas fuerzas que les quedaban a intentar agarrar en el cobertizo, las pocas herramientas en buen estado que habían, porque los que llegaban tarde, tendrían que excavar con las manos, destrozándolas, un poco mas, entre la nieve...

y prosigue en sus ensoñaciones sobre su mujer y el verdadero sentido del amor...

"...De pronto me asaltó una inquietud: no sabía si aún vivía. Sin embargo, ahora estaba convencido de una cosa, algo que había aprendido demasiado bien: el amor trasciende la persona física del ser amado y encuentra su sentido mas profundo en el ser espiritual del otro, en su yo íntimo. Que esté o no presente esa persona, que continúe viva o no, de algún modo pierde su importancia. Ignoraba si mi mujer vivía y carecía de medios para averiguarlo; aunque en ese momento esa cuestión tan vital dejó de importarme. No sentía ninguna necesidad de comprobarlo: nada podía afectar a la fuerza de mi amor, de mis pensamientos o a la mirada amorosa de su figura espiritualizada."

Y termina con una aseveración que nos parecería absurda en el mundo en el que vivimos, pero que en un campo de concentración y privado de todo lo mas mínimo, es a lo único que una persona se puede aferrar, a sus recuerdos, a su amor, en su estado mas puro...

"Si por aquel entonces hubiera conocido la muerte de mi mujer, creo que aún así me habría entregado - insensible a la realidad - a la contemplación de su imagen y mentalmente habría conversado con ella con la misma viveza y satisfacción."