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lunes, 6 de mayo de 2013

Como ves tú el mundo??? Yo lo veo sintiéndolo...

Como dirían Shakespeare o Cervantes...
...soy contador de historias, un narrador de acontecimientos, las voy acumulando, transformando, lo único que intento es darle a esos datos, un alma para que sean historias...

"Tarde en la noche en los acantilados...
...el rey Lear le pregunta al ciego conde de Gloucester “¿Cómo ve usted el mundo?”
Y el ciego Gloucester le responde: "yo lo veo sintiéndolo".
¿No deberíamos todos verlo así?"
Sintiendo el mundo... "Corazón en un paso de cebra."
La conexión entre las personas que quiero; es mi razón de ser, mi propósito, es lo que da sentido a mi vida...

La mayoría de la gente que conozco es capaz de decirme 20 cosas que hago bien; pero tienden a fijarse, en una que hago mal, seguramente verdaderamente mal. Ahí inciden una y otra vez, en vez de recordarme todo lo bueno que sé hacer, es como que temen tanto sus propias equivocaciones, que intentan redimirse con las mías...

...por supuesto yo no estoy exento de este problema, también lo hago.

...es bueno pensar y reflexionar sobre eso que hago mal, hablar sobre ese miedo a hacer mal lo que no sé hacer, sobre esa vergüenza que siento cuando me lo recuerdan, porque debo ser consciente de que cuanto menos hablo de lo que me hace sentir vergüenza y miedo, mas lo padezco.

En la vida, (hablando de sentimientos y emociones), como en el amor; el primer principio, origen de todos los demás; es creer que te lo mereces, porque cuando creas que eres digno de tenerlo, dejarás de luchar contra ello.

Debemos contar y vivir nuestra vida con Coraje, que significa, contar y recordar la historia de quien uno es con el corazón...
Corazón de lluvia 
“Recordar” viene del latín “recordis”, formado de re (de nuevo) y cordis (corazón).
Es decir, significa “volver a pasar por el corazón”.

Debemos tener el coraje de ser imperfectos, lo somos, y mucho, de ser amables con uno mismo, conociendo mi imperfección primero, para luego ser amable con los otros.

Algo fundamental en esta vida, es tener conexión con las personas, que no hay que tomarla como "una causa para ser feliz", sino como un efecto del afrontar la vida con coraje, que tendrá como resultado una vida experimentada con autenticidad, en la cual uno está dispuesto a dejar de lado lo que piensa que debería ser, para ser quien es.

Acepta plenamente tu vulnerabilidad...
...es lo que te hace hermosa, no se trata de verlo como algo cómodo, ni como algo insoportable; sino como algo indispensable y necesario, para ser quien eres.

La vulnerabilidad es el núcleo de la vergüenza y el miedo, pero también el punto de partida hacia la pertenencia y el amor...

...vivimos en un mundo vulnerable, tenemos que aceptarlo.

Debemos intentar no enfrentarnos a esa vulnerabilidad, adormeciéndonos y anestesiándonos, porque el ser humano no es capaz de adormecer selectivamente sus emociones y sentimientos, positivos y negativos, ambos polos son la esencia del ser humano, forman parte consustancial de uno.

 Las consideradas negativas: vulnerabilidad, ira, sufrimiento, vergüenza, temor, decepción... ansiamos no sentirlas, no queremos que nos duelan, y luchamos contra ellas, en lugar de aceptarlas como parte de nosotros mismos...

...las adormecemos y anestesiamos de muchas maneras: comiendo todo lo que puedas para vencer la ansiedad, emborrachándonos hasta perder el sentido o parte de la conciencia, parte de los recuerdos, o vamos mas allá,  drogándonos para tener momentos de ilusión y esperanza artificiales.

No se pueden adormecer esos resentimientos sin anestesiar los afectos, las emociones... al adormecer esas emociones negativas, anestesiamos también la gratitud, la felicidad, la dicha...

...y entonces somos miserables y nos vemos envueltos en búsquedas continuas de propósitos y significados, sintiéndonos vulnerables, precisamente por no aceptar esa innata vulnerabilidad, nos hartamos a comer, a beber, a tomar drogas... que se convierte en un Nudo Gordiano, en un modelo de vida cíclico muy peligroso, que se retroalimenta, sin fin, a no ser que te conviertas en un "Alejandro que corte la cuerda."

Permitamos que nos vean en profundidad, tal y como somos, con nuestra vulnerabilidad, amemos con todo el corazón, aunque no haya garantías, aunque sepamos que es algo muy difícil de llevar a la práctica en nuestra vida.

Tienes que creer que eres capaz, porque entonces dejarás de "gritar" para empezar a "escuchar" y serás mas amable y considerado con la gente que te rodea y contigo mismo...

Aquí dejo el vídeo, del que forma parte esta reflexión, por si a alguien le interesa verlo...
El poder de la vulnerabilidad (subtitulado español) TEDxHOUSTON - Brene Brown.


viernes, 3 de mayo de 2013

Personas con "Ego Dominante"... o como la democracia, deja de ser un gobierno por el pueblo, del pueblo y para el pueblo.

Seguro que tras leer estos párrafos que vienen a continuación, te asaltarán imágenes de personas, a las cuales adjudicarías sin duda alguna, estas definiciones, tales como muchos de los políticos que hoy nos gobiernan o nos han gobernado, para mí, el ejemplo paradigmático de este tipo de personas, sería el ex-presidente del gobierno de España, José María Aznar.

Para las personas con un "ego dominante", sólo es real lo que su ego acepta como tal; todo lo demás existente no entra en él o sólo penetra deformado por prejuicios o condicionamientos.

Viven dentro de un gran caparazón que filtra "lo externo", y en cuyo interior surgen ocasionales relámpagos mentales.

Las decisiones no resultan de razonamientos, sino de sus "visiones", es decir, de ocurrencias emergiendo como imágenes sueltas y no como fotogramas de una película, en donde uno, tras leer y reflexionar sobre la realidad, adquiere poco a poco, conocimientos que parten de razonamientos, que sería lo contrario de estas personas con "ego dominante", quienes sueltan la idea y luego intentan buscar razonamientos que verifiquen su ocurrencia.
Se creen que están dirigiendo los acontecimientos, cuando en realidad son prisioneros de si mismos, no viven en el mundo real, si no en la traducción que ellos mismos se han fabricado inconscientemente.

Si algo en la realidad externa va mal, según su propia visión, su ego diagnostica que la realidad no está a su altura y no le sigue, ahí es cuando se envuelven en desdén, y fuera de "su realidad" sólo ven "locos con alucinaciones".

Lo único bueno que les puede pasar es que la realidad acabe imponiéndose...

Transmiten seguridad halando como si tuviesen megafonía incorporada; pues, aunque no digan la verdad, hablan convencidos de que no mienten: es la palabra de su ego; la cual los que con esta personalidad, son creyentes fervorosos, verbalizan como "la palabra de Dios", la absoluta verdad que los libra de escrúpulos y de dudas, es decir, de incertidumbre y miedo.

Ellos jamás pensarán estar mintiendo, pero sus errores los pagamos los demás...

Cuando las causas no les sirven, llegan a afirmar que las causas no les importan nada, llegando a decir que es necesario "desmitificar la idea de causa", pues de lo que se trata es de actuar sobre los efectos.

Que importan las normas, las causas, los efectos; ellos están por encima de las normas, de las causas, de los efectos...

Y si ellos tienen el dinero, que en este sistema en el que vivimos, está valorado por encima de la ética, la justicia y la solidaridad humana; si dominan los medios de comunicación, fabrican su ideología, invocan dogmas, calumnian adversarios, financian educación adoctrinada y derraman tranquilizantes culturales...
...con todo esto, fomentan la indiferencia masiva.

Así la democracia, con todas estas trampas, deja de ser un gobierno por el pueblo, del pueblo y para el pueblo.




jueves, 2 de mayo de 2013

la proyección psicológica...

Lo que vemos en los demás nos dice mucho de nosotros mismos. El exterior actúa como un espejo para nuestra mente, en él vemos reflejadas diferentes cualidades o aspectos de nuestro propio ser. Cuando observamos algo que no nos gusta de alguien y sentimos desagrado y rechazo, sin duda esto indica que de alguna manera ese aspecto que nos desagrada existe en nuestro interior. Es nuestra inconsciencia, ayudada por la proyección psicológica, lo que nos hace pensar que el defecto sólo existe “ahí fuera”, en esa otra persona.
La proyección psicológica es un mecanismo de defensa mental mediante el cual una persona atribuye a otros, sentimientos, pensamientos o impulsos propios que niega o le resultan inaceptables para sí. Este mecanismo se pone en marcha en situaciones de conflicto emocional o cuando nos sentimos amenazados interna o externamente.

Cuando nuestra mente entiende que existe una amenaza para la propia salud y estabilidad mentales, ésta realiza un lanzamiento hacia el exterior de todas esas cualidades, atribuyéndoselas a un objeto o sujeto externo a nosotros mismos. De esta manera, nuestra mente logra aparentemente (aunque no en realidad, ya que más bien se trata de un autoengaño) poner estos contenidos amenazantes afuera. Estas proyeccciones son válidas tanto para características negativas (odio, rencor, tirria,…) como para positivas (admiración, idealización, cariño,…) . El mundo interno tiende a teñir el mundo externo con sus propias características. Este tipo de mecanismo psicológico tiene un papel especialmente interesante en el amor, cuando solemos atribuir a la persona amada determinadas características que sólo existen en nuestra personalidad.
A modo de ejemplo, se puede decir que cuando piensas en otra persona, te caiga bien o te caiga mal, experimentas una sensación interior sólo por el hecho de pensar en esa persona. Esto significa que estás experimentando un sentimiento incluso en su ausencia. Lo que importa en cualquier relación es lo que sucede en tu mente, pues es ahí donde existen las relaciones. Recuerda que una relación es algo que no existe físicamente. Se trata de algo creado por las mentes. La relaciones no existen, sino que existen las personas que se relacionan. Por todo esto, resulta muy poco útil trabajar sobre las relaciones en sí, y mucho más efectivo centrarse en la manera que uno tiene de relacionarse.

A menudo pensamos que “conocemos” a otras personas cuando en verdad lo que estamos haciendo es proyectar sobre ellas nuestra propia realidad. Incluso cuando estamos en presencia de dichas personas, la proyección nos parece más veraz, cuando simplemente lo que está pasando es que superponemos nuestra visión proyectada de la persona sobre su imagen física captada por nuestros sentidos.

Lo importante es DARSE CUENTA de que aquello que proyectamos en los demás es, verdaderamente algo que habla (más de lo que queremos admitir) sobre nosotros mismos. Observar dice más sobre el observador que sobre lo que se observa. Darnos cuenta de esto, ponerle consciencia a este mecanismo mental nos permite recuperar el control sobre lo que está sucediendo para poder hacernos cargo y trabajar aquellos aspectos de nosotros de los que no deseamos hacernos responsables, aspectos que no admitimos como propios y que están jugando en nuestra contra.

Gran parte del trabajo que se realiza en el desarrollo personal consiste en librarse de estas proyecciones estableciendo una FRONTERA DEFINIDA entre la descripción que hacemos de lo que sucede y lo que sucede realmente.

Y es que casi constantemente INTERPRETAMOS todo lo que está teniendo lugar y lo tomamos por cierto, creyéndolo y creando NUESTRA PROPIA interpretación de las cosas y viviendo de acuerdo a ella, DISTORSIONANDO de esta manera los hechos e involucrando a otras personas en nuestro ensueño, creando un conflicto que en realidad sólo existe en nuestro interior. La meditación ayuda a trazar esta frontera y, de hecho, uno de sus objetivos es aprender a ver las cosas como realmente son.