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viernes, 1 de diciembre de 2017

La sociedad actual...

Nos venden la libertad de la esclavitud, somos lactantes, eternamente esperando, eternamente frustrados, nos hemos transformado a nosotros mismos en un bien de consumo y sentimos nuestra vida como un capital que debe ser invertido provechosamente, para sentir que hemos triunfado, que nuestra vida tiene sentido, de lo contrario nos hacen creer que hemos fracasado. Nuestro valor reside en el precio que puedan tener nuestros servicios prestados como mano de obra, no en cualidades humanas de amor, de razón, ni de capacidad artística.
"Acabo de leer una novela que me ha revuelto las tripas porque, entre otras muchas cosas, habla del momento en que los amos del cotarro decidieron que la esclavitud era un negocio pésimo y que sus beneficios podían multiplicarse obligando a que los esclavos tuvieran que hacerse cargo de sus propios gastos de manutención y alojamiento. Es el modelo del que disfrutamos desde entonces, se llama “libertad” y consiste en que el mismo esclavo que se deslomaba en las plantaciones del sur tuviera que ir a deslomarse a las fábricas del norte, con un salario de mierda y pagándose la cama y la comida de su propio bolsillo. El libro se llama Mala hoja, de Alfonso Mateo-Sagasta." http://blogs.publico.es/davidtorres/2017/12/01/lenin-en-taxi/
"Porque el mundo no ha cambiado nunca por la generosidad de quienes han tenido el poder... el mundo ha cambiado por la protesta, la resistencia y la acción de los mandados y explotados... el mundo ha cambiado siempre a pesar de quienes mandaban y tenían el poder... En última instancia, la democracia de verdad no es la meta, es el camino."
Esta sociedad tiene personas que se sienten libres e independientes, que creen que no están sometidos a ninguna autoridad o principios de conciencia moral, pero no obstante, dispuestos a ser mandados, a hacer lo previsto, a encajar sin rozamiento en la máquina social; personas que son guiadas sin fuerza, conducidos sin líderes, impulsados sin mas metas que el propio autoconsumismo, que el seguir en movimiento, funcionar, avanzar.
Lo que consumimos es algo enajenado, ajeno a nosotros, está determinado por frases publicitarias antes que por nuestras verdaderas necesidades, nuestros paladares, nuestros ojos o nuestros oídos.
Somos pasivos en gran parte de nuestros momentos de ocio, esos momentos de ocio logrados a base de sangre en el siglo XIX, preferimos sentarnos en un sofá a cambiar canales en la televisión, que intercambiar pensamientos con otras personas, nos cuesta cada vez más pensar por nosotros mismos, porque implica una inquietud que nos duele, preferimos ser ovejas de un rebaño, que avanzan por donde tiene que ir, es más fácil. El hombre odia su vida de trabajo, pues le hace sentirse prisionero, y a la vez la conserva con uñas y dientes, porque su falta, implica salirse del rebaño.
Como decía Huxley: "Nunca dejes para mañana el goce que puedas tener hoy", es nuestra máxima, si no pospongo la satisfacción de mi deseo ( y estoy condicionado para desear sólo aquello que puedo obtener), no tendré conflictos ni dudas, no habrá que tomar decisiones, nunca me encontraré sólo conmigo mismo, pues estoy siempre ocupado, ya sea trabajando o divirtiéndome. No necesito tener conciencia de mi mismo como tal, pues la tarea de consumir me absorbe constantemente. Soy un sistema de deseos y satisfacciones; debo trabajar para satisfacer mis deseos, y estos mismos deseos son constantemente estimulados y dirigidos por la maquinaria económica.
"No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma"
La religión se ha transformado, para los que creen, en un dispositivo que les ayuda a aumentar sus propias fuerzas para lograr el éxito, Dios se convierte en socio del negocio.
Me pregunto: ¿llegará el momento en que los integrantes de la burocratización a la que estamos llegando, estén bien alimentados, bien vestidos, con sus deseos satisfechos y que carezcan de deseos que no puedan satisfacer?, o sea, un hombre que funcione como una máquina, en donde su razón se deteriora a la vez que crece su inteligencia, dando así lugar a la peligrosa situación de proporcionar al hombre la fuerza material más poderosa sin la sabiduría para emplearla. ¿es esta la libertad hacia la que nos conducimos?.
"el sentido de la vida no consiste en tener buenas ideas, sino en llevarlas a cabo de un modo convincente."
A pesar de el aumento de la producción y el confort, perdemos cada vez más el sentido de ser nosotros mismos, tenemos la sensación de que nuestra vida carece de sentido, aunque muchas veces sea inconsciente. Antes, el peligro era convertirnos en esclavos, El peligro del futuro es que nos estamos convirtiendo en robots, pero los robots no se rebelan y dada la naturaleza del hombre, no podremos vivir y mantenernos cuerdos, buscaremos destruir el mundo y destruirnos a nosotros mismos, pues ya no seremos capaces de soportar el tedio de una vida falta de sentido.
Habría que invertir la frase de Emerson: "Las cosas tienen las riendas y manejan a la humanidad" por "Dad las riendas a la humanidad para que maneje las cosas", debemos ser capaces de amar y de convertir nuestro trabajo en una actividad concreta y llena de significado, debemos cambiar ambas secciones de nuestras vidas, tanto la humana como la espiritual, porque cuando sólo cambiamos una, atentamos contra el progreso de la otra.
Hay que descentralizar el trabajo y el estado a fin de darle proporciones humanas, hay que crear una sociedad que ofrezca la posibilidad de trascender la naturaleza mediante la creación antes que por la destrucción, en la cual cada uno alcance la sensación de ser el mismo al vivirse como el sujeto de sus poderes antes que por conformismo, en la cual exista un sistema de orientación que nos ayude a experimentar con la realidad sin deformarla y en la que no necesitemos la adoración de ídolos.
Cuando hayamos sido capaces de regular nuestra relación con la naturaleza de manera razonable en lugar de ciegamente, cuando las cosas se hayan convertido verdaderamente en sus servidores y no en sus ídolos, entonces tendremos ante nosotros los conflictos y problemas verdaderamente humanos; deberemos ser temerarios, valientes, imaginativos, capaces de sufrir y gozar, pero nuestras fuerzas estarán al servicio de la vida, no de la muerte. (reflexiones debidas a la lectura de "la condición humana actual" de Erich Fromm.)
P.D... "Los periodos de crisis son periodos de una gran libertad. El mundo se disuelve, las sociedades se descomponen, los valores y las esperanzas sobre las cuales hemos vivido se hunden. El futuro deja de ser la prolongación de las tendencias pasadas. El sentido de la evolución que se está produciendo es borroso, el sentido de la historia está en suspenso. Y como el orden antiguo ya no se puede seguir perpetuando y ningún orden diferente está por surgir, el futuro se ha de inventar en una medida muy superior a como lo estamos haciendo hasta hoy. Ya no es posible condenar en nombre del realismo a aquellos que proyectan una sociedad fundamentalmente diferente. El realismo consiste, al contrario, en constatar que el "industrialismo" ha llegado a una etapa en la que su desarrollo no puede continuar: está bloqueado por unos obstáculos que él mismo ha engendrado. Si nada puede continuar como antes, esto es debido al hecho de que todo ha sido hecho antes. Los bloqueos no serán superados por medidas puntuales, tan sólo lo serán con una refundación y una mutación del conjunto... Hay otras maneras de salir de la crisis, igual que hay diversas sociedades postcapitalistas y postsocialistas. La orientación según la cual se lleve a cabo la salida de la crisis es la cuestión fundamental. Esta elección depende de las elecciones políticas, tecnológicas y culturales que estamos realizando." - Andrè Gorz, Los caminos del paraíso, en 1986.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Tras el grito... Y si fuese el contexto y no las drogas lo que causa la adicción?

Hay tantas realidades como personas...
...el punto de vista determina lo que uno ve, los sueños pueden seguir siendo sueños, o pueden ser muy reales, sientes con una parte de tu cerebro y razonas con otra totalmente diferente, ambas interconectadas pero independientes, ni todo es razón, ni todo es sentimiento, se entrecruzan, se mezclan, no son agua y aceite.
Lo que para ti puede ser bueno, para mi malo, para otras personas ni siquiera existe; mañana evoluciona, para ti eso es malo, para mi bueno, para otras muchas personas sigue siendo inexistente...
...piensa que cuando sientes, eres responsable de tus sentimientos, eres responsable de lo que tus sentimientos acarrean para otras personas, dominas y conoces los tuyos, pero desconoces e infieres los de los demás, y cuando ya crees que los conoces, piensas, razonas, y cometes el error de intentar salvar a un pez de ahogarse.
Las drogas nunca son el problema, el problema son las personas. Y yo hablo libremente de las personas, sus logros y miserias. Cada droga representa una debilidad, el alcoholismo surge del temor a las dificultades de la vida, la cocaína del ego desbocado que busca el éxito vano. No hay razón pues para temerlas y por eso bromeo con ellas. Evidentemente una sociedad farisea y paternalista necesita escandalizarse y prohibirlas, pero eso no varía la debilidad del adicto.
http://www.elcultural.com/noticias/cine/Juanma-Bajo-Ulloa-Espana-es-como-ir-en-pelotas-mola-pero-da-verguenza/8084

La guerra contra las drogas arrancó hace más de un siglo cuando Harry Anslinger, de la Oficina Federal de Narcóticos, decidió perseguir y encarcelar a los consumidores.
Harry Anslinger es el hombre más influyente del que hayamos oído hablar, y jugó un papel clave en ese momento de la historia. Inventó el concepto de la guerra contra las drogas, y lo utilizó para iniciar una guerra contra los dos grupos que más odiaba, los adictos y los negros.
https://www.redyerba.com/usuario/isidro-marin-gutierrez/blog/harry-anslinger-el-primer-zar-de-las-drogas
La teoría de la adicción que damos por buena proviene de una serie de experimentos que se realizaron a comienzos del siglo XX. Eran muy simples. Coges una rata, la pones en una jaula y le das dos recipientes de agua. Uno tiene agua. El otro es agua con heroína o cocaína. Si lo haces, la rata probablemente preferirá el agua con droga y casi siempre se matará rápidamente de sobredosis. Esa es nuestra teoría de la adicción.
En los 70 el profesor Alexander revisó esos experimentos y se dio cuenta de que la rata no tenía otra cosa que hacer aparte de drogarse. Así que construyó una jaula diferente, a la que llamó Rat Park. Era el cielo de las ratas. Tenían buena comida, bolas de colores, muchos amigos y podían tener sexo todo el rato. Aparte, estaban los dos recipientes de agua. Esto es lo fascinante. En Rat Park no les gustaba el agua con droga. Raramente la tomaban, ninguno de forma compulsiva y ninguno sufrió una sobredosis.
“Lo que encontré es que casi todo lo que sabemos sobre el tema está equivocado. Las drogas no son lo que pensamos que son. La adicción no es lo que pensamos que es. La guerra contra las drogas no es lo que hemos visto en nuestros televisores durante un siglo. Y las alternativas no son las que pensamos que son”
En Vancouver a principios de los setenta. Después de que la conexión francesa que proveía drogas a EEUU desapareciese, hubo largos períodos (meses) en los que no llegaba nada de heroína a Vancouver desde Nueva York. Lo sabemos porque la policía se incautaba de la heroína que se vendía en las calles, la analizaba y descubría que no contenía heroína. Eran todo contaminantes y relleno.
Si crees que la adicción es causada por la química, ¿qué podía haber ocurrido? Los adictos deberían haber sufrido síndrome de abstinencia, dolores intensos y entonces haberse levantado liberados de su adicción. En realidad, no ocurrió nada de eso. Todo el mundo siguió como estaba: los traficantes siguieron vendiendo y los adictos comprando y consumiendo “heroína”, y llevando a cabo crímenes para conseguirla. No notaron la diferencia.
Esto nos dice algo importante. Cuando la heroína fue eliminada, “mantuvieron la esencia de su adicción, que es la adicción a la subcultura”. Cuando te han dicho que eres un pedazo de mierda toda tu vida, abrazar esa identidad de pedazo de mierda y al resto de pedazos de mierda y vivir abiertamente como un pedazo de mierda parece mejor que estar solo. Como le dijo un adicto a Bruce: “Esta es una vida, es mejor que no tener vida”.
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-06-15/johann-hari-drogas-heroina-tras-el-grito_879957/

La felicidad es una droga mucho más potente que la cocaína, el cannabis o el alcohol y que, lo que realmente decide si te vas a ‘enganchar’ o no a algo (ya sean drogas, pornografía o redes sociales), será lo bien que te sientas en tu ‘jaula’ particular, es decir, en tu vida. Como bien dijo Hari, que por algo consiguió un best seller con su libro: “El verdadero remedio para la drogadicción está en rodear a los adictos de un entorno social positivo”.
“Hacerle entender que vuestra preocupación por su consumo nace de la importancia que tiene esa persona y su amistad en vuestras vidas, que si os necesita os tendrá para lo que sea y que no tiene por qué sentirse solo porque vosotros estáis allí para él”.
http://www.codigonuevo.com/esta-es-la-mejor-manera-de-ayudar-a-un-amigo-que-se-esta-pasando-con-las-drogas/

El coautor de la ley uruguaya del cannabis: "La respuesta actual a las drogas es absolutamente inefectiva"... "La comunidad internacional tiene que buscar otros caminos, y el regulatorio parece el más apropiado". "El Estado debe preocuparse de que llegue al público en condiciones sanitarias adecuadas. Nada más"
http://www.eldiario.es/andalucia/Diego-Silva-intervenir-Derecho-Penal_0_667034182.html

"Las alternativas abundan; sólo pensemos en toda la energía y el dinero que usamos para luchar contra las drogas y condenar a las personas que las usan y lo que puede hacer si dirigimos esos recursos de manera imaginativa a otro tipo de iniciativas. Un caso notable es del de Portugal. Lo que hicieron los portugueses es muy sencillo pero poderoso. Teniendo un alto índice de adicción a la heroína (1% de la población total), Portugal decidió despenalizar las drogas y redirigir todos los recursos que gastaban en arrestar y encarcelar a los adictos y emplearlo en reinsertarlos en la sociedad, darles trabajo y ver por ellos. En otras palabras, fortalecer su conexión con la comunidad, darle sentido a su vida. Después de casi 15 años de adoptar la medida existe consenso sobre el éxito de la misma: se redujo 50% el uso de drogas inyectadas."

Si al principio me hubieras preguntado qué provoca la adicción a las drogas, te habría mirado como si fueras idiota, y habría dicho: "Pues las drogas". No hay más que rascar. Pensé que lo llevaba viendo toda mi vida. Todos lo podemos explicar. Imagina que tú y yo y otras 20 personas que pasan por la calle tomaran una potente droga durante 20 días. Esas drogas tienen sustancias químicas muy adictivas, así que si lo dejáramos el día 21, nuestro cuerpo necesitaría esas sustancias. Tendríamos un mono terrible. Seríamos adictos. Eso es lo que significa la adicción.
Una de las formas en que esta teoría se estableció por primera vez fue mediante experimentos de ratas, que se inyectaron en la mente de los americanos en la década de los 80 con una famosa publicidad de Partnership for a Drug-Free America. Puede que os acordéis. El experimento es simple. Pon una rata en una jaula con dos botellas de agua. Una sólo con agua. La otra con heroína o cocaína diluida. Casi todas las veces que lleves a cabo este experimento, la rata se obsesionará con el agua con droga y volverá a por más hasta que muera.
El anuncio explica: "Una sola droga es tan adictiva que nueve de cada diez ratas de laboratorio la consumirán. Cada vez más. Hasta la muerte. Se llama cocaína. Y puede hacerte lo mismo a ti".
No obstante, en los setenta, un profesor de Psicología de Vancouver llamado Bruce Alexander descubrió algo extraño en este experimento. La rata está sola en la jaula. No tiene otra cosa que hacer aparte de tomar drogas. ¿Qué ocurriría, se preguntaba, si se intentara de otra manera? Entonces, el profesor construyó un parque para ratas (Rat Park). Se trata de una jaula de diversión en la que las ratas tenían pelotas de colores y la mejor comida para ratas y túneles para corretear y muchos amigos: todo lo que una rata querría. Alexander quería saber qué ocurriría.
En el parque de ratas, todas probaron los dos botes de agua porque no sabían qué contenían. Pero lo que sucedió fue sorprendente.
A las ratas que llevaban una buena vida no les gustó el agua con droga. En general, evitaban beberla y consumían menos de un cuarto de las drogas que tomaban las ratas aisladas. Ninguna murió. Mientras que las ratas que estaban solas e infelices se hicieron adictas, no le ocurrió lo mismo a ninguna de las que vivía en un entorno feliz.
Al principio pensé que era sólo una particularidad de las ratas, hasta que descubrí que al mismo tiempo estaba teniendo lugar un experimento equivalente en humanos. Se llamaba la Guerra de Vietnam. La revista Time informó de que el consumo de heroína era "tan común como mascar chicle" entre los soldados estadounidenses, y hay evidencias claras que lo respaldan: un 20% de los soldados estadounidenses había desarrollado adicción a la heroína allí, según un estudio publicado en los Archivos de Psiquiatría General. Muchas personas estaban comprensiblemente aterradas; creían que un gran número de adictos volvería a casa cuando terminara la guerra.
No obstante, un 95% de los soldados adictos -de acuerdo con el mismo estudio- dejó las drogas. Muy pocos se sometieron a rehabilitación. Pasaron de una terrorífica jaula a un lugar agradable, por lo que ya no querían tomar drogas.
El profesor Alexander defiende que este descubrimiento es un profundo reto tanto para la visión de derechas de que la adicción es un fracaso moral debido a los excesos hedonistas, como para la visión liberal de que la enfermedad es una enfermedad que tiene lugar en un cerebro químicamente secuestrado. De hecho, defiende que la adicción es una adaptación. No eres tú. Es tu jaula.
Después de la primera fase de Rat Park, el profesor Alexander continuó con sus pruebas. Repitió los primeros experimentos, en los que las ratas estaban solas y consumían la droga de forma compulsiva. Dejó que la consumieran durante 57 días. Luego las sacó del aislamiento y las situó en el parque para ratas. Quería saber si al caer en ese estado de adicción, el cerebro está tan secuestrado que es imposible recuperarse. ¿Las drogas se apoderan de ti? De nuevo, lo que ocurrió fue sorprendente. Parecía que las ratas tenían síntomas de abstinencia, pero pronto dejaron de consumir tantas drogas y volvieron a llevar una vida normal. La jaula buena las salvó...
...en el siguiente enlace se relatan otras mas historias, ábrelo y léelo.
http://www.huffingtonpost.es/johann-hari/se-ha-descubierto-la-causa_b_6569114.html

"La adicción no la causan las drogas sino el aislamiento del adicto"
"La adicción es causada por una sensación de desconexión en el adicto. No son las drogas, es su jaula", afirma el periodista Johann Hari, tras su último ensayo sobre la guerra contra la drogadicción...

“Antes de la prohibición, los consumidores de opio compraban la sustancia en la farmacia de la esquina a un precio módico. Algunos de ellos se volvieron adictos, lo que significa que su vida se fue arruinando de la misma manera que le sucede a un alcohólico. Pero ninguno de ellos se volvió un criminal ni tuvo que recurrir al delito para adquirir la droga. La mayoría pudo continuar con su vida normal, de la misma manera que lo hace una persona que todas las noches se toma varias copas, y que no por ello deja de ir a trabajar al día siguiente. Pero cuando se cortó la ruta legal hacia las drogas empezaron a aparecer todos los problemas que hoy asociamos con la drogadicción: criminalidad, prostitución, violencia”. Lo que sucedería si no se pudiera comprar más la cerveza y el vino en las tiendas y supermercados...
http://amiraarmenta.com/2015/05/05/tras-el-grito/

El periodista Dan Baum cuenta una conversación que tuvo con el asesor político de Richard Nixon, John Ehrlichman, quien le dijo que la guerra contra las drogas fue ideada en 1968 para mermar a las comunidades afroamericanas y a los grupos que se oponían a la Guerra de Vietnam. La conversación ocurrió en 1994, pero ahora, en un tiempo en el que la polémica sobre la política contra las drogas ha crecido, el contenido de la conversación ha generado una ola de discusión y reflexión que merece propagarse...
http://pijamasurf.com/2016/03/el-presidente-nixon-invento-la-guerra-contra-las-drogas-para-acabar-con-los-negros-y-los-hippies/

quien quiera leer la introducción del libro...
http://static0.planetadelibros.com/libros_contenido_extra/31/30166_Tras_el_grito.pdf

Defiendes que la adicción a la droga no funciona como pensamos que lo hace?
Pensamos que la adicción la causan los componentes químicos de las drogas, pero no es así. Si te rompes la cadera y te llevan al hospital, puede que te den un tratamiento con diamorfina, que es heroína purificada usada como analgésico farmacéutico. Es un opiáceo mucho más potente que la heroína que se puede comprar en la calle, porque no está adulterado. Vietnam es otro ejemplo? Allí los soldados norteamericanos usaron heroína. El gobierno tenía miedo de que cuando volviesen se llenase el país de adictos. Exacto. Hay estudios que hablan de que el 95% de ellos dejaron de usarla. Ni siquiera necesitaron rehabilitación. Si te sacan de una jungla hostil donde tienes que matar para no morir y vuelves a tu casa de Kansas con tu familia es casi como si te ponen en el Rat Park. Quieres estar presente en tu vida real, no quieres estar drogado. Los indios nativos americanos son otro ejemplo. Sus tierras fueron invadidas y la gran mayoría fueron aniquilados. Muchos de los supervivientes, traumatizados y encerrados en reservas, se convirtieron en alcohólicos.
Lo contrario de la adicción no es la sobriedad, es la conexión. Durante un siglo hemos estado lanzando gritos de guerra a los adictos. Es hora de cantarles canciones de amor.
http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Tras_el_grito-narcotrafico-war_on_drugs-Johann_Hari-Chasing_the_scream_0_1564043581.html?
“Cualquier chaval de la facultad podría responder a la pregunta de por qué se empieza, y es que las drogas son fáciles de conseguir y a los jóvenes les gusta el riesgo. También está el aislamiento, y quizá algo de depresión”, señala. “Pero, ¿por qué siguen consumiendo? Así que pasé a la pregunta sobre el umbral del abuso y se hizo la luz. Entonces viví mi propia versión del “¡eureka!”. Los chicos podían estar al borde de la adicción incluso antes de tomar la droga, porque la adicción estaba en la manera en que se enfrentaban a sus problemas”.
“¿Por qué no organizar un movimiento social basado en la embriaguez natural, en que la gente se coloque con la química de su cerebro –porque me parece evidente que la gente quiere cambiar su estado de conciencia– sin los efectos perjudiciales de las drogas?”
Su análisis puso de manifiesto claras diferencias entre las vidas de los niños que bebían, fumaban y consumían otras drogas, y las de los que no lo hacían. También reveló que había unos cuantos factores con un efecto decididamente protector: la participación, tres o cuatro veces a la semana, en actividades organizadas –en particular, deportivas–; el tiempo que pasaban con sus padres entre semana; la sensación de que en el instituto se preocupaban por ellos, y no salir por la noche.
No es la droga, es el contexto... http://rasgolatente.es/droga-contexto/
FUNDAMENTOS PSICOLÓGICOS DEL TRATAMIENTO DE LAS DROGODEPENDENCIAS - Roberto Secades-Villa, Olaya García-Rodríguez, José Ramón Fernández-Hermida y José Luis Carballo. Departamento de Psicología. Universidad de Oviedo
http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1426.pdf

martes, 8 de agosto de 2017

Amor es la alegría que nos produce la sola existencia de alguien...

"Qué fácil es morir, vivir, amar y dejar de amar", piensa Satoru en Vidas frágiles, noches oscuras de Hiromi Kawakami, sin embargo su vida transcurre bajo la realidad de que es tremendamente difícil querer a alguien que nos quiera, y que ese amor se mantenga a lo largo del tiempo sin imposturas.
Amor es la decisión de trabajar, activamente, por la libertad de otra persona, para que pueda elegir que hace con su vida aunque no me incluya, le escuche decir en un vídeo de estos que cuelgan en FaceBook hace unos día a Jorge Bucay...
Dale al play y sigue leyendo...
...concebimos el amor con un acto mercantilista más de la vida que tenemos, en donde la posesión se nos antoja como paradigma de cualquier situación o acción, como si de una compra se tratara, cuando no todo se puede comprar; no comprendemos que el amor no es posesivo, hemos errado en el síntoma, creyendo que los celos son el acto que refrenda que amas, entonces nos equivocamos en concebir qué es el amor, creyendo que sin celos no hay amor.
Cuando el amor y los celos son constructos de dos dimensiones diferentes, no son ni causa ni efecto uno de otro, e incluso ni correlacionan. Es un razonamiento absurdo, aunque cotidiano y generalizado, los celos no forman parte del amor, forman parte de nuestras propias inseguridades.
Nos ilumina Ambrose Bierce en su Diccionario del diablo con una muy lúcida definición de los celos como el temor a perder a alguien que si lo perdiéramos por lo que temo perderlo no valdría la pena haberlo conservado.
Quién quiere estar al lado de alguien que decide que no quiere estar contigo??? quién quiere estar al lado de alguien que está con otra persona a escondidas o que te engaña mientras está contigo??? es un verdadero sinsentido, eso son los celos.
Piensas... que fácil escribirlo y decirlo, pero cuando estás enamorado, ese miedo, esos celos, ese temor a perder a la persona que amo y que se vaya con otro, lo siento como si se tratara de un componente innato a mi mismo, carente de cura, que al final se convierte en una especie de profecía autocumplida en donde el intentar evitarlo causa lo que no quieres que ocurra.
Es un pensamiento que la mayoría de los humanos tenemos, con reminiscencias judeo-cristianas, en donde nuestra premisa se resume en elegir a una pareja y que sea para siempre y aún encima seamos felices, yo la llamo la falacia del amor, vendida por libros, películas y series, haciéndonos creer que la mononorma heterosexual es el fin de nuestra vida, y que conseguido podemos echarnos a dormir y dejar que pase el tiempo, olvidando que lo más importante no es el fin sino el proceso en si...
...no sería mejor ser una persona que quiere ser elegida cada día, entender que mi pareja puede mirar a otras personas e incluso irse con ellas, mi pareja es una persona independiente y libre, que puede volver o no a elegirme cada día, una cosa es el amor y otra muy diferente la pareja.
Si mi pareja ama a otra persona y es feliz y yo la amo, qué debo hacer???
La pareja se basa en un proyecto a largo plazo de vida conjunta, que puede basarse o no en el amor mutuo o de uno de los componentes por el otro o incluso en la falta de amor, pero si de respeto, cariño, apego... por esa con quien he elegido compartir mi vida.
Alegrarme de que esa persona a la que amo sea feliz, esté o no conmigo, es la base del amor que podríamos definir, ahora no me acuerdo a quien se lo escuché una vez como la alegría que nos produce la sola existencia de alguien.