Páginas vistas en total

lunes, 26 de octubre de 2015

La educación y el mundo...

"La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle."
Maria Montessori.

"Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender."
Arturo Graf.

"¿Para qué queremos la educación?
La educación se justifica en la medida que ayude a mejorar la comprensión…
Quiero que mis hijos comprendan el mundo, pero no sólo porque el mundo sea fascinante y la mente humana rebose curiosidad. Quiero que lo entiendan para que puedan contribuir a hacer de él un lugar mejor…
El conocimiento no es lo mismo que la moralidad, pero la comprensión es necesaria, para evitar los errores del pasado y emprender direcciones productivas.
Una parte importante de esta comprensión es saber quiénes somos y qué podemos hacer. Parte de la respuesta se encuentra en la biología - las raíces y las limitaciones de nuestra especie - y parte se encuentra en nuestra historia, es decir, en lo que los seres humanos han hecho y son capaces de hacer.
Hay muchos temas importantes, pero mi opinión personal es que la evolución y el Holocausto tienen una importancia especial. Tienen que ver con las posibilidades de nuestra especie, para bien y para mal.
Los estudiantes deben conocer estos temas, pero no porque puedan aparecer en un examen, sino porque les ayudará a comprender las posibilidades del ser humano.
En última instancia, nuestras comprensiones se refieren a nosotros mismos. Las demostraciones de la comprensión que realmente importan son las que realizamos, como seres humanos, en un mundo imperfecto en el que podemos influir para bien o para mal."

"Naturalmente, la teoría de la evolución de Darwin o el holocausto judío en la 2ª guerra mundial, no son los únicos temas que vale la pena comprender...
...Pero es difícil que alguien pueda comprender el mundo, sin conocer bien la teoría de la evolución o sin un estudio del holocausto (u otros episodios similares de asesinatos en masa sin sentido).
Obsérvese que entre estos objetivos no se menciona la alfabetización, el conocimiento de datos básicos, el cultivo de aptitudes básicas o el dominio de las maneras de pensar de las distintas disciplinas, porque los mismos objetivos se deberían considerar medios, no fines en sí mismos.
No aprendemos a leer, escribir y calcular porque sí, ni siquiera para que podamos lograr una puntuación determinada en una prueba de acceso. Estos conocimientos, aptitudes y disciplinas se deben adquirir como instrumentos para reforzar nuestra comprensión de cuestiones y temas más importantes."

Howard Gardner - La inteligencia reformulada. Las inteligencias múltiples en el siglo XXI.

...

Con esta metáfora Sir Ken Robinson, nos ejemplifica, lo que es la educación en estos momentos frente a lo que tendría que ser. "En extremos opuestos tenemos los establecimientos de comida rápida (fast-food) y los restaurantes de alta cocina. En los primeros los platos están completamente estandarizados y homogéneos, con los mismos sabores, aromas y texturas en cualquier parte del mundo donde los pruebes. Por el contrario, en los restaurantes de alta cocina se innova diariamente buscando nuevos sabores, platos originales que satisfagan gustos personalizados, diferentes, exquisitos. Según Ken Robinson lo dramático de esta comparativa con los sistemas educativos es que éstos han optado por el estilo del "fast-food" y no por el de la alta cocina, es decir, por la homogenización y el tratamiento de todos por igual sin importar las apetencias y las necesidades de cada uno/a."

sábado, 17 de octubre de 2015

palabras...

Las palabras aman, unen, nos hacen reír y llorar...
Las palabras nos ayudan a comprender, y los que no comprendemos somos ignorantes...
Las palabras acechan los oídos de los enamorados, las palabras mudan en llanto en las plegarias, las palabras, a veces, no se escuchan, otras, no se dejan oír, ni escuchar, pero se observan en unas manos, para quien las pueda comprender, porque no oye, no escucha...
Las palabras nos hacen libres, pero también esclavos...
Las palabras comunican lo que pensamos, y mienten cuando no dicen la verdad, las palabras se susurran en las orejitas de un bebe, y tranquilizan, y quizás también amansen a las fieras...
Otros utilizan "la palabra" para matar y asesinar en nombre de un Dios que nadie ha visto ni conoce...
...mientras otros con una simple palabra, nos hacen felices el resto de nuestras vidas.

No son las palabras las que nos hacen esclavos, somos los hombres los que esclavizamos, las palabras son mentiras que engañan o verdades que duelen, las palabras sueltas muchas veces resultan inconexas y dichas por un desconocido, no significan nada; pero esas mismas palabras, en alguien a quien amas...
...eriza el bello de tu cuerpo y recorren tus venas, como un bálsamo milagroso que cura todos tus males...

Las palabras también desaparecen, y se producen silencios, a veces incómodos, y otras, resultan innecesarias, porque las dos personas, que sin palabras, se dicen todo con una mirada, con una sonrisa, con una caricia o con un beso, no las necesitan...

Vago sin rumbo en busca de un destino que no ansío encontrar,
tropiezo y caigo de nuevo en la misma piedra que deseaba evitar.

No quiero sustento para mis valores,
quiero ideales para mis principios.

Busco soluciones a las respuestas,
porque las preguntas taladran mi mente.

Quizás,
cuando,
como siempre,
con el tiempo,
cesen las locuras en mi cabeza,
seré capaz de lograr lo que tanto anhelo.
(dormir)

Ansío encontrar esa ataraxia,
que me apacigue,
esa esperanza escurridiza que todos buscan y nadie encuentra,
esa gaia que nadie pueda maltratar,
que las personas dejen de pensar y solo sientan,
dejen de ODIAR
y solo amen,
lo que tienen, lo que tendrán y lo que han tenido.

amen...
...sin tener que llorar.

martes, 13 de octubre de 2015

Conflictos...

"Aunque nada es personal, (en tanto que lo que hace y dice el otro, tiene más que ver consigo mismo, que contigo), las violencias que percibo en el otro, me mantienen alejada y me provocan evitar esas presencias."

Carme Cámara

Todos los problemas del ser humano, provienen de la falta de amor a uno mismo. Cuando tenemos un conflicto con alguien, lo que más nos angustia es una vocecita interior que nos repite al oído: “esta persona me juzga y me condena” o, lo que es lo mismo, “esta persona (ya) no me quiere”. Y de ese pensamiento negativo empiezan a surgir todo tipo de emociones también negativas que, inconsciente y erróneamente, nos hacen sentir protegidos: la ira, la tristeza, el miedo, el enfado… Porque no hay nada que nos aterre más que quedarnos –sentirnos- solos.

Podríamos relacionar los conflictos con la mordedura de una serpiente, cuando se produce, lo que te mata no es dicha mordedura sino el veneno que ésta introduce en tu cuerpo y que se va extendiendo por él hasta terminar con tu vida, a no ser que encuentres un antídoto o que, de alguna forma, consigas asimilarlo.

El conflicto en sí no es tan importante, lo grave es el veneno –en forma de ira, odio, celos, y un largo etc.- que dejas que se vaya filtrando por todo tu cuerpo hasta llegar a tus huesos, a tu sangre, a tu corazón. La alternativa no es luchar contra ese veneno o intentar negarlo y esconderlo, sino encontrar su utilidad, descubrir qué te está enseñando, aprender cómo puede ayudarte a cambiar, a crecer, a mejorar...

...tenemos que buscar la manera de romper con la costumbre de discutir por sinsentidos, romper con todo y empezar a preocuparnos por lo que de verdad importa: por vivir y por apreciar lo bueno de los que tenemos a nuestro alrededor.

Deja de mirar hacia fuera, de señalar con el dedo, y empezar a mirar hacia dentro. Reconoce sin miedo la emoción que te invade, agradécela y, después, empieza a trabajar con ella. Sé consciente de cuales son tus responsabilidades y asúmelas, pero deshazte de las responsabilidades de los demás, deséchalas, tú no eres responsable, son ellos...

El trabajo fundamental que debe hacer el ser humano en esta vida es aprender a amarse a sí mismo. No me refiero a darse palmaditas en la espalda o hacerse “auto-regalos” del tipo que sea. No. Estoy hablando de un amor profundo y sereno, de un amor lleno –sobre todo- de autoconocimiento.  Estoy hablando de conectar con la fuente del verdadero amor a uno mismo y fluir con su corriente.

Ser consciente de lo que no quieres hacer es fundamental para acabar haciendo lo que quieres, ahí es cuando se acaban los conflictos, cuando no haces lo que no quieres, construyendo cada vez más, con las cosas que quieres.

Un conflicto es una oportunidad de mirar hacia dentro, no de censurar hacia fuera. Un conflicto no es un grave problema que nos dice que alguien ya no nos quiere sino que es una llamada de atención que nos recuerda que debemos trabajar el amor, que debemos conectarnos con él, que podemos llegar a ser amor. El conflicto siempre existirá porque tenemos ideas diferentes sobre las cosas. Pero, lo que uno elige construir o destruir después del conflicto no depende más que de sí mismo.



http://periodicobuenasnoticias.blogspot.com.es/2015/10/el-conflicto.html
http://periodicobuenasnoticias.blogspot.com.es/2015/09/la-mordedura-de-la-serpiente.html

jueves, 8 de octubre de 2015

Stanislaw Petrov... el hombre que salvó a 4,000 millones de personas, y nadie lo conoce.

Apuesto a que nunca has escuchado el nombre Stanislaw Petrov… 4,000 millones de personas le debemos la vida, y nadie lo conoce. Aquí su increíble historia:

A veces en la historia es más importante lo que casi pasó que lo que realmente ocurrió. Y quizás lo más asombroso de estas increíbles historias de héroes tan lejos del glamour de las historietas sean las sincronicidades que las rodean.

Les voy a contar cómo hace 32 años, un hombre del que la mayor parte del mundo jamás ha oído hablar se convertiría en el héroe más grande de todos los tiempos, por haber salvado “literalmente” al mundo de un Apocalipsis atómico.

Corría el año 1983, plena guerra fría, pero tan caliente como no lo había estado desde la crisis de los misiles en Cuba. El 23 de marzo, el Presidente Reagan lanzó “Star Wars – Guerra de las Galaxias”, llamando literalmente a Rusia “El Imperio del Mal”.

Y contaba con un importantísimo aliado igualmente decidido en terminar con el comunismo, Juan Pablo II. Los planetas parecían alineados para acabar con la Unión Soviética, y los soviéticos se lo tomaron muy en serio.

EEUU y la OTAN planeaban colocar misiles en Alemania Occidental y organizaban un ejercicio militar en Europa, entre otras cosas…

Pero los líderes de URSS eran de la generación de la Segunda Guerra y recordaban perfectamente cómo, con el pretexto de un ejercicio, Hitler había engañado a Stalin y lanzado la Operación Barbarroja.

Permitir que se repitiera era inadmisible.

Asumieron que lo del ejercicio era una tapadera para una invasión real, y tomaron su decisión. Disparar todo su arsenal al recibir la primera indicación de un ataque nuclear.

La tensión era Máxima. A punto tal que el 1° de septiembre de 1983, un avión de línea surcoreano entró por error en el espacio aéreo soviético y no dudaron en derribarlo sin aviso matando a 269 personas, incluido un senador y varios ciudadanos americanos.

Esta historia no pudo haber llegado en peor momento.

La noche del 25 de septiembre de 1983, un Coronel de 44 años de la sección de inteligencia militar de los servicios secretos de la Unión Soviética llegaba a su puesto de mando en el Centro de Alerta Temprana de la inteligencia militar, desde donde coordinaba la defensa aeroespacial rusa.

Sin embargo, ésa debería haber sido su noche libre. Fue convocado a último momento porque quien debía estar había dado parte de enfermo…

Su trabajo consistía en analizar y verificar todos los datos de los satélites sobre un posible ataque nuclear americano. Contaba para ello con un Protocolo sencillo y claro. Tan claro y tan sencillo que había redactado él mismo…

Después de las verificaciones correspondientes, debía alertar a su superior, quien de inmediato iniciaría el contraataque con armamento nuclear masivo sobre los Estados Unidos y sus aliados.

Poco después de la media noche, exactamente a las 12:14 del 26 de septiembre del ‘83, todos los sistemas de alerta saltaron; las sirenas sonaron y las pantallas de las computadoras mostraban: “ATAQUE DE MISIL NUCLEAR INMINENTE”.

Un misil había sido lanzado desde una de las bases de los Estados Unidos.

Pidió mantener la calma y que cada uno hiciera su trabajo. Y él hizo el suyo.

Verificó todos los datos y pidió confirmación de visión aérea, los únicos que no pudieron confirmar dadas las condiciones climáticas.

A pesar de las confirmaciones, concluyó que tenía que haber ocurrido un error. No era lógico que EEUU lanzara UN SOLO MISIL si estuviera atacando a la Unión Soviética.

Y desestimó la advertencia como una falsa alarma.

Pero poco después, el sistema indicó UN SEGUNDO MISIL. Y después UN TERCERO.

Preso de una fuerte descarga de adrenalina, desde el segundo piso del búnker podía ver, en la sala de operaciones, el gran mapa electrónico de Estados Unidos con la base militar en la costa Este, desde donde habían sido lanzados los misiles nucleares, parpadeando.

En ese momento el sistema indicó otro ataque. UN CUARTO MISIL NUCLEAR, e inmediatamente UN QUINTO.

En menos de 5 minutos, 5 misiles nucleares habían sido lanzados desde bases americanas contra URSS. El tiempo de vuelo de un misil intercontinental balístico desde los EEUU era de 20 minutos.

La actividad era frenética. Mientras él analizaba…

Después de detectar el objetivo, el sistema de alerta temprana lo hacía pasar por 29 niveles de seguridad que debían confirmar, lo hizo sospechar lo contundentemente que pasaban las alertas los niveles de seguridad.

Sabía que el sistema podía tener algún mal funcionamiento. Pero, podría todo el sistema haberse equivocado, 5 veces? ¿O estaba frente a Armagedón?

El principio básico de la estrategia de la Guerra Fría habría sido un lanzamiento nuclear masivo, una fuerza abrumadora y simultánea de cientos de misiles, no 5 misiles de a uno. Tenía que ser un error…

¿Pero si no lo era? ¿Si era una inteligente estrategia americana? El holocausto tan temido estaría sucediendo y él no haría nada?

Tenía cinco misiles nucleares balísticos intercontinentales en dirección a URSS y sólo 10 minutos para tomar la decisión “de qué informar” a la dirección soviética… Siendo perfectamente consciente que si informaba lo que todos los sistemas confirmaban, desencadenaría la Tercera Guerra Mundial.

Los 120 oficiales e ingenieros militares, con sus ojos fijos en él, esperaban su decisión.

Nunca antes en la historia, ni después, la suerte del mundo había estado en manos de un solo hombre como en esos 10 minutos. El futuro del mundo, o no, pendía de su decisión, mientras él luchaba entre si debía o no hacer accionar el “botón rojo’’.

Pensó: los americanos aún no tienen el sistema de defensa misilístico y saben que un ataque nuclear contra URSS equivale a la aniquilación inmediata de su propia población. Y aunque desconfiaba de ellos, sabía que no eran suicidas. Se dijo: “Ese gran imbécil no ha nacido todavía ni siquiera en los EEUU.”

Sabiendo que si estaba equivocado una explosión 250 veces mayor a la de Hiroshima ocurriría sobre ellos pocos minutos después sin que pudieran hacer nada, fue capaz de mantener la cabeza fría, de tener el coraje de escuchar a su instinto y de ajustarse a la conclusión lógica que le indicaba el SENTIDO COMUN.

Y decidió reportar un mal funcionamiento del sistema.

Paralizados y sudando a mares, él y los 120 hombres a su cargo contaban los minutos que faltaban para que los misiles alcanzaran Moscú…

Cuando DE GOLPE, segundos antes, las sirenas dejaron de sonar y las luces de advertencia se apagaron.

Había tomado la decisión correcta. Y salvado al mundo de un cataclismo nuclear.

Sus camaradas, empapados de sudor, se lanzaron sobre él abrazándolo y lo proclamaron un héroe.

Él se desplomó en su sillón y bebió más de medio litro de vodka sin respirar. Al terminar esa noche durmió 28 horas seguidas.

Cuando regresó al trabajo, sus camaradas le regalaron un televisor portátil de fabricación rusa para agradecerle. Todos estaban vivos gracias a la decisión que él había tomado.

Al enterarse de lo ocurrido, su superior le dijo que sería condecorado por haber evitado la catástrofe y que propondría crear un día en su honor.

Pero no fue así.

Rusia no podía permitirse que EEUU y el pueblo ruso se enteraran de lo sucedido.

Fue reprendido por no haber cumplido el protocolo. Se lo transfirió a un puesto de menor jerarquía. Y poco después se le dio la jubilación anticipada.

Vivió el resto de su vida en un modestísimo 2 ambientes en los suburbios de Moscú, sobreviviendo con una mísera pensión de 200 U$S por mes, en absoluta soledad y anonimato.

Hasta que en 1998, su comandante en jefe, Yury Votintsev, presente aquella noche, reveló lo ocurrido, el llamado “Incidente del Equinoccio de Otoño” causado por una rarísima conjunción astronómica, en un libro de memorias, que por casualidad llegó a Douglas Mattern, Presidente de la Organización Internacional de Paz, “Asociación de Ciudadanos del Mundo”.

Y después de verificar tan alucinante historia, salió en persona en busca de ese héroe anónimo al que todos le debíamos estar AÚN en este mundo, para hacerle entrega del “Premio Ciudadanos del Mundo”.

La única pista sobre dónde encontrarlo la recibió de un periodista ruso, que le advirtió que tendría que ir sin hacer una cita porque su teléfono no funcionaba, y su timbre tampoco.

Encontrar su rastro en una fila enorme de complejos conventillos grises a 50 kilómetros de Moscú no le resulto fácil.

Uno de los vecinos a quien le preguntó le dijo: “Usted debe estar loco. Si un hombre que ignoró una advertencia de un ataque nuclear estadounidense realmente hubiera existido, habría sido ejecutado. En esa época no había tal cosa como una falsa alarma en la Unión Soviética. El sistema nunca se equivocaba. Sólo el pueblo”.

Finalmente lo encontró en el segundo piso de uno de los edificios. Sin afeitar y desalineado, asomó la cabeza. “Sí, soy yo, pase.”

“Sentí que me encontraba con Jesús cuando él abrió la puerta”, dijo Douglas Mattern.

“Sin embargo, él estaba viviendo como una persona de la calle. Cojeando, con sus pies hinchados, sin poder caminar mucho y constándole ponerse de pie, me dijo que sólo salía para conseguir provisiones”.

Además de relatarle la historia más o menos como se las acabo de contar, este hombre le diría: “No me considero un héroe; sólo un oficial que a conciencia cumplió con su deber en un momento de gran peligro para la humanidad’’. “Sólo fui la persona correcta, en el lugar y momento indicado”.

"La gente no empieza una guerra nuclear con solo cinco misiles."
Stanislav Petrov

“En un mundo tan lleno de vanidosos que “pretenden” salvar algo cuando en realidad lo único que hacen es daño a los demás y al planeta. En un mundo tan lleno de miserias, mezquindades, egos, avaricia y ambiciones; la humildad de este hombre y su indiferencia por la fama y la importancia, estremece profundamente”, dijo Mattern.

Después de conocerse este hecho, expertos de EEUU y Rusia calcularon cuál habría sido el alcance de la devastación según el arsenal con el que contaban y habrían lanzado en ese momento.

Y llegaron a la friolera de que entre 3 y 4 MIL MILLONES de personas, directa e indirectamente, fueron salvadas por la decisión que ese hombre tomó esa noche.

“La faz de la tierra se hubiera desfigurado y el mundo como lo conocemos, acabado”, dijo uno de los expertos.

Recibió:

• El Premio Ciudadano del Mundo el 21 de mayo 2004.

• El Senado australiano lo premió el 23 de junio 2004.

• Fue honrado en las Naciones Unidas el 19 de enero 2006. Dijo que fue su “día más feliz en muchos años.”

• En Alemania, en 2011, el dieron el Premio Alemán de Medios, que reconoce a personas que han hecho contribuciones significativas a la Paz Mundial, por haber evitado una potencial guerra nuclear.

• Fue Premiado en Baden Baden el 24 de febrero del 2012.

• Galardonado con el Dresden Preis en 2013.

• Y Kevin Coster realizó el documental “El Botón Rojo” en su honor.

Hoy en día continúa viviendo en su pequeño departamento de las afueras de Moscú, con su pequeña pensión de 200 u$s al mes, en relativo anonimato. Les dio la mayor parte del dinero de los premios a sus familiares y guardó un poco para comprarse una aspiradora con la que había soñado, y resultó defectuosa.

Cuando me enteré de esta historia, lo primero que pensé fue si, cuando sus vecinos o alguien lo destrata al mirarlos, alguna vez pensó que esa persona, su familia, descendencia y amigos están ahí gracias a él…

Si cuando ve las noticias y todo lo que pasa en el mundo, alguna vez se dijo que todo eso pasa por la decisión que él tomo en esos 10 minutos…

Si cuando mira el sol salir o ponerse, alguna vez piensa que tanta gente también lo puede hacer gracias a él…

Y me pregunto cuánto Darma puede ganar un alma humana que salvó miles de millones de seres humanos, plantas y animales; a un planeta…

Ese viejito que vive en un mísero 2 ambientes en los suburbios de Moscú con unos míseros 200 u$s mensuales SALVÓ AL MUNDO, Y NADIE LO SABE.

¿Cómo es posible que después de 32 años tan poca gente en el mundo sepa de él?

Me resulta inconcebiblemente y muy injusto.

Por eso. En este nuevo aniversario de la decisión de sentido común que salvó al mundo, sólo quería que conozcan al Hombre que la tomó.

El Teniente Coronel “Stanislaw Petrov”.

Fuentes...