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sábado, 30 de marzo de 2013

Interesante entrevista a Rosa Jové sobre crianza respetuosa...

Rosa Jové es licenciada en Psicología y en Historia y Geografía y que está especializada en psicología clínica infantil y juvenil, en psicopedagogía y antropología de la crianza. Es especialmente conocida por su libro “Dormir sin lágrimas” y madre de dos hijos...

"El otro día calculé cuánto cuesta una plaza de guardería por niño al mes...
...hay que contar el personal, los materiales, la luz, la calefacción, etc, pero también el edificio.
Cada plaza sale por una media de 2000 euros al mes.
Creo que el Estado debería darles a las madres un cheque de 1500 euros al mes por cada niño y que cada madre pudiera decidir si se lo gasta en la guardería, en una canguro o si le compensa dejar de trabajar para cuidarlo ella."
(...)

"Muchas veces me encuentro con madres que dicen...
...mi madre me pegaba y no he salido tan mal.
Ah, pero no saben cómo habrían salido si las hubieran tratado de otra manera!"
(...)
"Una vez vino a mi consulta un matrimonio con un hijo adolescente…
Yo siempre digo que no hay adolescentes malos, pero éste rayaba la
línea: pegaba en la escuela, en casa, etc.
El padre decía...
...no sé cómo nos ha salido así, porque no le hemos dejado pasar ni una.
Le habían pegado con zapatillas, cinturones, etc., le habían castigado… Y no entendía cómo les había “salido así”.
Bueno, yo lo puedo imaginar…
Y ellos lo habían tratado así, pensando que era por su bien."
(...)



"¿Podemos hablar de niños ferberizados, estivillizados y compañía? ¿Qué pasa con estos niños cuando crecen?

Según los estudios, hay aproximadamente un 20% de niños que no tendrán ningún trauma porque se les haya aplicado este tipo de método. Y un 80% que sí. Ése 20% existe.

Lo que nosotros hemos podido demostrar es que va en función de la edad. Estivill dice que el método no ha de aplicarse antes de los 7 meses de edad ni después de los cinco años. Cuanto más pequeño es el niño, más posibilidades tiene de traumatizarse.

En cambio, si coges a un niño de cinco años y le dices que tiene que quedarse sólo en la habitación y dormirse, el niño llorará pero no pasará miedo. Sin miedo, no se desencadena el mecanismo neuronal que haría que se traumatizara.

Por eso, este tipo de métodos indica que, después de los cinco años, no funciona. Y no funciona porque el niño ya no tiene
miedo. Seguro que no le gusta estar sólo en la habitación, pero es posible que no le de miedo. Es como si intentaras aplicarle el método a un adolescente. No funcionaría, porque no tendría miedo.

Otro factor determinante de futuras secuelas, además de la edad (relacionada con el miedo), es el pack que lo acompaña. Normalmente, la gente que compra este tipo de libros, también compra otros con títulos como “Espera”, “Aguantate”, “No lo toques, no lo abraces”, “Llévalo a la guarde a los 4 meses”, etc. Por eso, cuando llegan a consulta, no es que tengamos que desmontar el método Estivill, es que tenemos que desmontar
el pack entero.

En cambio, hay madres que han aplicado el método pero que han tratado al niño con respeto y con amor.
Por tanto, ¿el método Estivill tiene secuelas? Sí.
¿Siempre? No.
Y la gradación va en función de la edad de aplicación y del pack que lo acompaña. Creo que es importante realizar esta puntualización."



Aquí dejo el enlace a la entrevista completa...

miércoles, 27 de marzo de 2013

Pensar rápido, pensar despacio... Daniel Kahneman

Tenemos dos tipos de sistemas de pensamiento, los cuales, a efectos prácticos podríamos llamar...
...El sistema 1, que es impulsivo e intuitivo y el sistema 2 que tiene capacidad de razonamiento y es prudente, pero en  algunas personas es perezoso.

Sigue tu intuición al responder a este sencillo problema...

Una raqueta y una pelota juntos cuestan 1,10 €.
La raqueta cuesta 1 € más que la pelota.
Cuánto cuesta la pelota???

Un número nos viene enseguida a la mente. Este número es, creo que no hace falta decirlo, 10: 10 céntimos. La marca característica de este fácil problema es que evoca una respuesta que es intuitiva, atractiva y falsa. 

Si la pelota costase 10 céntimos, el coste total sería de 1,20 € ( 10 céntimos la pelota y 1'10 la raqueta). La respuesta correcta es 5 céntimos. Es seguro que la respuesta intuitiva también les vino a la mente a quienes acabaron dando el número correcto; pero de algún modo, ellos sabían como resistirse a la intuición,

Hasta que punto, en este problema, el sistema 2 controla la sugestión del sistema 1???

Las personas que dicen que la pelota cuesta 10 céntimos, no comprobaron activamente que la respuesta era correcta, y su sistema 2 aprobó una respuesta intuitiva que con una pequeña inversión de esfuerzo habrían rechazado. 

Y además sabemos que las personas que dan la respuesta intuitiva no reparan en un elemento social obvio; tendrían que haberse preguntado porque incluiría este problema con una respuesta tan obvia. Este fallo es importante, puesto que el coste de esta comprobación es bajo: unos pocos segundo de trabajo mental.

Las personas que dicen 10 céntimos parecen ser "verdaderos adictos" a la ley del mínimo esfuerzo. Y, por el contrario, las personas que evitan esa respuesta parecen tener una mente más activa.

Muchas personas son demasiado confiadas, prontas a fiarse en exceso de intuiciones. Aparentemente encuentran el esfuerzo cognoscitivo cuando menos ligeramente enojoso, y lo evitan todo lo que pueden.

viernes, 22 de marzo de 2013

El trato injusto afecta a la toma de decisiones.


Artículo Neurociencias:
El trato injusto activa la amígdala cerebral y afecta la toma de  decisiones.

Nse. Marita Castro

Todos deseamos ser tratados justamente y cuando ello no sucede nos sentimos molestos o enojados. Según un estudio realizado en el Instituto Karolinska y la Escuela de Ciencias Económicas de Estocolmo (Suecia), el ser humano reacciona automáticamente ante las situaciones injustas debido a un aumento de la actividad de la amígdala cerebral.
 El juego del ultimátum fue el elegido para hacer el estudio. El juego del ultimátum, fue creado en 1982 por los economistas Güth, Werner, Schmittberger y Schwarze. Se transformo en uno de los experimentos que ha posibilitado el estudio cuantitativo de la cooperación y el altruismo en la conducta humana. El juego se realiza con dos participantes, se les da a los jugadores una suma de dinero, el participante A debe proponer cómo se reparte y el participante B es quien decide aceptar o rechazar la propuesta.  Si la acepta, cada uno se llevara la cantidad que presentó A, pero si la rechaza ninguno recibirá nada.

En los últimos años, se ha publicado una gran cantidad de trabajos experimentales realizados en distintos lugares y culturas con dinero real, que a veces alcanza sumas equivalentes al sueldo medio de tres meses para que la suma tenga un fuerte valor en la decisión. La mayoría  de los experimentos se hacen sin que lo jugadores se vean las caras o sepan quién es su contrincante y de modo que cada jugador participa una sola vez. Se elimina así la posibilidad de que los jugadores estén influidos por la identidad del oponente o que elaboren algún tipo de estrategia de intercambio.

Pero más allá del dinero en juego, los participantes B, cuando consideran un planteo muy injusto rechazan la oferta, en general en torno a 20 % para ellos y un 80 para A. Es decir, son capaces de sacrificar ganancias significativas con tal de castigar a un proponente excesivamente egoísta.

En la investigación se monitoreo la actividad cerebral de los participantes a través de imágenes de resonancia magnética funcional y se pudo observar que cuando un jugador hacía sugerencias injustas por ejemplo 80% para el y 20% para la otra persona, era castigado por su contrincante; rechazando la oferta, esta reacción se veía reflejada claramente en el aumento de actividad de la amígdala (relacionada con la ira y el miedo).



De acuerdo con Gospic Katarina, experta en neurociencias cognitivas y autora principal del estudio, se puede expresar que las decisiones aún las financieras están relacionadas más con la amígdala y las emociones que con la corteza prefrontal.

Para ampliar el estudio a otros participantes se les administró un calmante para disminuir la ansiedad (benzodiazepina) y a otros un placebo mientras jugaban.

Aquellos que habían tomado el calmante presentaban menor actividad de la amígdala. En el grupo de control, que tomó solo placebo, la tendencia a reaccionar de forma agresiva y a castigar al jugador que había sugerido la distribución injusta del dinero estaba directamente relacionada con una elevación de la actividad en la amígdala.

Las nuevas investigaciones sobre la toma de decisión, presentan la alta influencia que poseen los procesos emocionales en la misma. Las respuestas generadas por las redes o sistemas emocionales son rápidas y automáticas con el fin de satisfacer las demandas para la adaptación al contexto, algo que nos garantizó la supervivencia como especie. Mientras que ser conscientes de nuestras emociones y ser capaces de regularlas (redes o sistemas cognitivo-ejecutivos), reflejan un ajuste más lento y consideraciones de largo plazo, algo que no asegura la supervivencia inmediata.

La construcción de contextos enriquecidos y constructivos para todos, debe ser una de nuestras prioridades. En cada ámbito de nuestras vidas debemos buscar generar espacios  que no despierten la sensación de trato injusto y la activación de la amígdala, a favor de darle tiempo y espacio a nuestros lóbulos prefrontales para activarse y desplegar todo su potencial.

Investigación: Katarina Gospic, Erik Mohlin, Peter Fransson, Predrag Petrovic, Magnus Johannesson, Martin Ingvar. “Limbic Justice—Amygdala Involvement in Immediate Rejection in the Ultimatum Game”. PLoS Biology, 9 (5), 3 de mayo de 2011. DOI:10.1371/journal.pbio.1001054.

Nse. Marita Castro
Directora Asociación Educar.
Co-creadora y Directora del Curso de Capacitación Docente en Neurociencias dictado en castellano e inglés, curso completado por más de 1.100 alumnos.
Sus cursos y formaciones cuentan con alumnos en 30 países.
Directora talleres de Neurobiología del Aprendizaje - Universidad Nacional de la Plata (2009-2010).
Disertante en la cátedra de Política y Liderazgo de la formación en Farmacia y Bioquímica, Abogacía y Marketing - Universidad Maimónides.

jueves, 21 de marzo de 2013

Psicología Positiva... El respeto por las opiniones de las personas.

Las discusiones, los debates, el intercambio de ideas... son los motores que mueven el mundo, son los que nos llevan al ser humano a ir mas allá de donde estamos, a mejorar en todos los aspectos, y son necesarios para el desarrollo y supervivencia de la especie a largo plazo.

Desde el punto de vista de la psicología positiva, dentro de estos debates o discusiones, podríamos necesitar varias de las fortalezas, que nos ayudan a conseguir la felicidad, cuando las poseemos; entre ellas, están el amor por el conocimiento y el aprendizaje, la fortaleza de juicio y pensamiento crítico, el conocimiento de mi perspectiva y la de los demás, la pasión y el entusiasmo cuando defendemos nuestras ideas y opiniones

Hay que ser capaz de tolerar las creencias de cualquier persona, por muy absurdas y sin sentido que sean, a pesar de estar convencido de su falta de sentido.

Una opinión significa poner en ella todos tus sentimientos; cuando algo realmente nos concierne, todo el que mantiene puntos de vista diferentes, nos deben desagradar profundamente; al igual que hay que intentar comprender y tolerar las opiniones de los demás.

Podré desaprobarlas, pensar que están equivocadas, argumentar en su contra, burlarme de ellas o incluso despreciarlas; pero siempre tolerarlas; ya que sin convicciones, sin sentimiento alguno de antipatía, no puede existir ninguna convicción profunda; y sin ninguna convicción profunda no puede haber fines en la vida, y por ende, no se logrará conseguir la tan ansiada felicidad.

Ahora bien, sin tolerancia desaparecen las bases de una crítica racional de una condena racional.

Hay que defender la comprensión y la tolerancia a cualquier precio.

Comprender no significa perdonar, comprender no significa justificar, comprender no significa cambiar de opinión; puedo discutir, atacar, rechazar, condenar con pasión; pero no puedo exterminar o sofocar, ya que esto último, significaría destruir tanto las opiniones buenas como las malas; tanto las verdaderas como las falsas.


Es una tendencia de las personas querer restringir las libertades de otras personas...

(a). porque desean imponer su poder sobre los demás.

(b). porque quieren conformidad -no quieren pensar diferente de los demás, ni que los demás piensen diferente de ellos.-

(c). porque creen que a la pregunta de como debe uno vivir -como para cualquier otra pregunta- no puede haber más que una sola y única respuesta.

Como le decía David Ricardo a Thomas Robert Malthus en el último párrafo de la última de innumerables cartas, antes de su muerte...

"Y ahora, mi querido Malthus, he terminado. Como en otras polémicas, después de mucha discusión, también nosotros mantenemos cada uno nuestras opiniones. Empero estas discusiones no han perturbado nunca nuestra amistad. No le tendría más afecto que el que le profeso si usted hubiera estado de acuerdo con mis opiniones." 

lunes, 11 de marzo de 2013

La Fórmula De La Felicidad...

Después de una intensa investigación, después de una exhausta recogida de datos, y una sobresaliente reflexión sobre los mismos, hemos llegado a descubrir, la ansiada fórmula de la felicidad, que mediante unos sencillos pasos prácticos, puedes conseguir sin tanto esfuerzo, como a nosotros nos ha llevado...

...aquí os queda...

Así que ya sabes, si no eres feliz, es porque no quieres...
...haciendo siempre lo mismo, nunca se consiguen diferentes soluciones.

Muchas veces; la solución del problema, es el mismo problema; en vez de cambiar para intentar solucionarlo, nos empecinamos más y más en las mismas soluciones, para acabar enquistándolas; y terminar por no solucionar nada...

recuerda...
...solo depende de que tú lo quieras tener.

y ahora dejo un pequeña burbuja cuántica...
"Ella dijo: “Dime algo bonito” y él le dijo: ” (∂ + m) ψ = 0“
Esa es la ecuación de Dirac. Gracias a esto, se describe el fenómeno de entrelazamiento cuántico, que en la práctica dice que...
“Si dos sistemas interactúan uno con el otro durante un cierto período de tiempo y luego se separan, lo podemos describir como dos sistemas separados, pero de alguna manera sutil están convertidos en un solo sistema. Uno de ellos sigue influyendo en el otro, a pesar de kilómetros de distancia o años luz”.
...esto es el entrelazamiento cuántico o conexión cuántica.
Dos partículas que, en algún momento estuvieron unidas, siguen estando de algún modo relacionadas. No importa la distancia entre ambas, aunque se hallen en extremos opuestos del universo.
La conexión entre ellas es instantánea.

martes, 5 de marzo de 2013

La liberación del “yo” agresivo cuando estamos al volante... Por Enrique Jiménez.

Esta es nuestra primera colaboración en este blog, nos envía desde Granada, el psicólogo Enrique Jiménez, algunas pautas a seguir para evitar la frustración y el malestar que produce el acto de conducir un coche.

La liberación del “yo” agresivo cuando estamos al volante.

Sin casi darnos cuenta, la gran mayoría de las personas que conducimos, sobre todo en grandes ciudades, sufrimos una metamorfosis cuando nos ponemos a los mandos de un automóvil ¿Por qué?

Hasta la persona más tranquila es capaz de verse afectado por esta circunstancia, y la verdad es, que cuando conducimos sacamos lo peor de nosotros, ya sea porque hay un atasco y nos sentimos impotentes y además pensamos en quien tendrá la culpa de esto... o por ejemplo cuando llegamos tarde por un mal calculo propio, y queremos llegar a tiempo para quedar bien con el resto y con nosotros mismos. O por ejemplo cuando tenemos un mal día en el trabajo, todo aquel que comete un mínimo error se convierte en el centro de nuestras iras.
La verdad es que se juntan varios factores que nos hacen irascibles, como por ejemplo el riesgo que supone conducir, ya que ponemos nuestra vida en juego y por lo tanto, mantenemos un momento de tensión en el cual no podemos controlar nuestra emociones más ocultas.

Además, cuando vamos conduciendo en nuestro coche, nos sentimos protegidos, nosotros estamos dentro y el resto fuera, ¿Que riesgo físico podemos correr con el resto de personas? Y por lo tanto nos vemos sumidos en un estado pletorico en el cual nos creemos capaces y con derecho para hacer cualquier cosa.

¿Como podemos evitar que salga este “lado malo”?

Saber tener autocontrol, ya que nuestros actos en la carretera pueden tener consecuencias muy graves, no solo personales, sino también ajenas.

Hacer un llamamiento a la calma, ya que perder nuestros papeles puede hacernos cometer acciones impropias de nuestra persona. Lo mejor cuando recibimos una mala acción de otro conductor es pensar que ha sido sin mala intención.
Pensar en como nos sentiremos pasado el momento, a veces nos sentimos ridículos por un comportamiento en caliente, pensar en estos malos momentos puede ser positivo para evitar “espectáculos” y “numeritos” al volante.

Cuando el cuerpo nos pida sensación de velocidad, pensar en el peligro que podemos provocar al resto de conductores, pueden verse envueltos niños y familias. Hay que ser responsables y no pensar en que “nunca va a pasar nada”.

¿Que hacer para ser un buen conductor?

Facilitar la conducción al resto, debemos hacer más fácil para todos la a veces difícil tarea de la conducción en momentos puntuales, en atascos, a gente novata, a personas con discapacidades observables...

Recurrir a la empatía, debemos de ponernos en el lugar del resto, cuando cometemos un error nos sentimos mal, y no quiere decir que no se le recrimine para que aprenda de su error y se de cuenta de éste, sino debemos de hacerlo de buenas formas.

Ser agradecidos, cuando alguien realiza una buena acción al volante y ser críticos con nosotros mismos cuando nos equivocamos, pidiendo disculpas si nuestro error afecta a alguien.

Como conclusión, decir que es difícil de darse cuenta de nuestra agresividad al volante en el momento de la conducción, pero con estos consejos, y una predisposición a controlar las emociones, puede reducir esta agresividad al volante.

Enrique Jiménez




lunes, 4 de marzo de 2013

el punto negro...

Cierto día, un profesor entra al salón de clases y le dice a los alumnos que se preparen para una prueba sorpresa. Todos se pusieron nerviosos mientras el profesor iba entregando la hoja del examen con la parte frontal para abajo, de modo que no vieran lo que contenía hasta que él explicara en qué consistía la prueba.


-Una vez que entregó todas las hojas, les pidió que las dieran vuelta y miraran el contenido. Para sorpresa de todos, era una hoja en blanco que tenía en el medio un punto negro. Viendo la cara de sorpresa de todos sus alumnos, el profesor les dijo: ahora van a escribir una redacción sobre lo que están viendo.

Todos los jóvenes, confundidos, se pusieron a pensar y a escribir sobre lo que veían. Terminado el tiempo, el maestro recogió las hojas, las colocó en el frente del escritorio y comenzó a leer las redacciones en voz alta. Todas, sin excepción se referían al punto negro de diferentes maneras.

Terminada la lectura, el profesor comenzó a hablar de la siguiente manera:
- Este examen no es para darles una nota, les servirá como lección de vida. Nadie habló de la hoja en blanco, todos centraron su atención en el punto negro. Esto mismo pasa en nuestra vida, en ella tenemos una hoja en blanco entera, para ver y aprovechar, pero nos centramos en los puntos negros.

La vida es un regalo de la naturaleza, nos es dada con cariño y amor, siempre tenemos sobrados motivos para festejar, por nuestra familia, por los amigos que nos apoyan, por el empleo que nos da el sustento, por los milagros que nos suceden diariamente, y no obstante insistimos en mirar el punto negro, ya sea el problema de salud que nos afecta, la falta de dinero, la difícil relación con un familiar, o la decepción con un amigo.


Los puntos negros son mínimos en comparación con todo lo que diariamente obtenemos, pero ellos ocupan nuestra mente en todo momento.

Saca tu atención de los puntos negros, aprovecha cada momento y SÉ FELIZ.

DESCONOCIDO