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sábado, 11 de octubre de 2014

"El que controla el pasado, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado."

Cinismo...
Escuela filosófica de la antigüedad, fundada en Atenas por el discípulo de Sócrates, Antístenes de Cirene (-444 a -365) quien impartía sus enseñanzas en el gimnasio llamado "Cinosargo" (el perro ágil), de donde parece proceder el nombre de "cínicos" con el que fueron denominados sus seguidores. Según otros, el nombre procedería directamente de "Cynos" (perro) apelativo que los cínicos consideraban un honor, dado su desprecio por las convenciones sociales.
El cinismo fue tanto una filosofía como un modo de vida, vertebrado en torno a su crítica de las convenciones sociales, la exigencia de la igualdad social, la fidelidad al rigor moral y el retorno a la naturaleza, lo que suponía la reducción al mínimo de las necesidades humanas, según el ideal de la "autárkeia" (autosuficiencia) considerando que bastaba satisfacer las necesidades primarias.
Entre los discípulos de Antístenes destacaron Diógenes de Sínope (-413 a -327) y Crates de Tebas y su compañera Hiparquia. En el siglo II de nuestra era destacará Luciano de Samosata, en un periodo de resurgimiento de las propuestas cínicas frente a la decadencia y corrupción del poder imperial romano.
El término fue adquiriendo posteriormente un significado peyorativo y bien distinto, con el que ha pasado al lenguaje coloquial, considerándose sinónimo de cinismo...
descaro, desfachatez, desvergüenza, falsedad, hipocresía, doblez.

Y yo como cínico consumado y declarado, quiero reproducir unas frases de un libro que me parecen muy acertadas para los tiempos convulsos que corren...

"No querían que la riqueza fuese repartida; si la riqueza llegara a generalizarse, no serviría para poder distinguir a nadie." 

"El que controla el pasado, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado."

"El Ministerio de la paz se encarga de la guerra; el ministerio de la verdad, de las mentiras; el Ministerio del amor, de la tortura, y el Ministerio de la abundancia, del hambre. Estas contradicciones no son accidentales, no resultan de la hipocresía corriente. Son ejercicios de Doblepensar"

«Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas, emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, creer que la democracia es imposible y que el Partido es el guardián de la democracia; olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria y luego olvidarlo de nuevo; y sobre todo aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo. Esta es la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que se había generado un acto de autosugestión. Incluso comprender que la palabra doblepensar, implica el uso de la doblepensar.»
Nota: "Doblepensar" es una palabra en neolengua que se refiere al control de la realidad, también da a entender que se refiere a la filosofía.



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