Páginas vistas en total

jueves, 13 de octubre de 2016

Porqué justificamos la mala crianza de nuestros padres???

"Una civilización de mamíferos que basa, en fin, su existencia en el maltrato sistemático (psicológico, verbal, físico, psicofarmacológico...) de sus propias crías, es decir, en la negación de nuestros propios errores sobre ellas, no puede ser sino una civilización condenada a toda clase de abusos y desdichas."

El cerebro es incapaz de representar de modo constante información absoluta del entorno, valoramos cada señal en relación con los estímulos adyacentes. Incluso las tomas de decisiones se hallan influenciadas por el contexto correspondiente. 
En la crianza, los hijos reciben de sus padres un único valor, una única pauta de crianza; no suelen tener -sobre todo en los primeros años- prácticamente ninguna referencia de como tienen que comportarse sus padres, excepto la experiencia presente de como se comportan y aprenden -tanto si éstos lo hacen bien como mal- que lo correcto es como a ellos los tratan, como a ellos los educan -no conocen otra educación- como mucho quedan con los abuelos que suelen ser quienes más han influenciado en su crianza a los padres, con lo que suelen repetirse patrones intergeneracionales. No tienen otros valores de referencia, y por eso, como niños, estamos perdidos, cuando nuestros padres no nos aman incondicionalmente.

No podemos comparar ese "valor de crianza" con prácticamente ningún otro (apenas los conocemos: abuelos o quedarse alguna vez en casa de algún amigo o primo, por ejemplo) con lo que vamos teniendo vagas referencias, en casa de amigos, primos, abuelos... diferentes a las que hemos asumido como verdaderas, a medida que crecemos y salimos al mundo (entre los 6-7 años), pero nuestro valor absoluto, que es el día a día, con nuestros padres, desde nuestro nacimiento, es nuestro valor de referencia...
A medida que crecemos, adolescencia y adultez, vamos conociendo otros patrones, otros valores, otras formas de educar, y empezamos a comparar y a refllexionar sobre ellos; aunque siempre partiendo de nuestro valor de referencia...
..."nuestra crianza", la ofrecida por nuestros padres, como valor cuasi-absoluto. Cuando se producen conocimientos que mejoran la crianza que hemos tenido, tendemos a autojustificar lo que hicieron nuestros padres, en lugar de pensar, si así fuera el caso, "lo hicieron mal, aunque seguramente lo hicieron lo mejor que supieron".

Cuando encontramos "peores métodos de crianza", pensamos y decimos, mira que bien lo han hecho mis padres, justificando así: azotes, cachetes, gritos o cualquier otro tipo de falta de respeto ejercida por nuestros padres... en una situación que no hay que olvidar que es DE PODER, ya que el niño o niña se encuentran en un estado de indefensión total ante sus progenitores, considerados como Dioses por sus hijos, sobre todo en las primeras etapas de vida... porque otros padres, otras familias, lo han hecho peor.

En lugar de reflexionar sobre nuestra crianza, de una manera sana y en clave de aprendizaje, si es o fue, buena o mala, tanto en general como en hechos o situaciones particulares, creciendo como personas y como futuros progenitores, tendemos a compararla con otras peores, para mejorar la nuestra y confortarnos, dando lugar a la repetición de patrones de crianza perjudiciales para las futuras generaciones

Por qué, en cambio, si unos padres incapaces y/o sin afecto crían unos hijos infelices y problemáticos, casi todo el mundo culpabiliza a éstos -llamándolos "maleducados", "malos hijos" o incluso "enfermos"-, en vez de responsabilizar a los padres? Parece el viejo truco de acusar a la víctima para eludir la responsabilidad del verdugo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario