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sábado, 5 de noviembre de 2016

no hay nada tan poderoso, como una idea a la cual, le ha llegado la hora...

Si vivieses en un pueblo de 100 habitantes, uno de ellos tendría el 41% de toda la riqueza. Luego encontraríamos a un selecto grupo de 8 que se repartirían más o menos lo mismo que el anterior (42%). 23 personas más vivirían con un 14% de los bienes del pueblo y una inmensa mayoría, 69 de los 100 habitantes se las tendrían que arreglar para sobrevivir con unas migajas que suman el 3%. ¿Te gustaría vivir en un pueblo como el descrito? No hace falta que respondas, ya vives en él.

En estos momentos de confusión la mirada pesimista es necesaria, porque es una mirada realista, lo que no podemos hacer es quedarnos en ella, como niños indefensos sin sus progenitores, no podemos caer en la indefensión aprendida, porque entonces; ellos, los de arriba, los que manejan el poder, los que tienen la pasta; nos habrán derrotado.
"Frente al pesimismo de la inteligencia, -decía Antonio Gramsci- hay que oponer el optimismo de la voluntad."
Si ya no puedo creer que nada sea verdadero -escribía Pessoa- porque sigue cada noche la luz de la luna viniendo a iluminar la hierba... si todo es un estercolero, como es que sigo viendo rasgos de belleza en los sitios mas inimaginables.
Hay que seguir teniendo confianza en la gente, porque en cuanto la perdamos, seremos derrotados... hay gente maravillosa, que cada día camina sobre el lodo, y ayuda a otros que van mas cansados que ellos, a que puedan caminar.
Una sociedad justa -nos enseñaba Rousseau hace 200 años- es aquella en donde nadie es tan rico como para poder comprar a otra persona y nadie es tan pobre como para tener que venderse.
Nunca ganarás una partida de ajedrez si piensas que tu contrincante va a mover la ficha que mas te conviene, así que empieza a pensar que va a mover la pieza que mas te perjudica. Quienes mandan en este mundo harán todo lo posible, ya no sólo para conservar su poder, si no que harán todo lo posible para que tu estés lo peor que puedas estar, porque de ello depende, que ellos vivan aún mejor...
...es la sociedad en donde para que unos pocos tengan mucho, todos los demás deben tener poco. Nos han cambiado "el trabajo es para siempre" por "uno siempre va a estar trabajando"... hemos pasado del "trabajar para vivir" al "vivir para trabajar".
Me da miedo la gente que este momento histórico de gran confusión "sabe lo que hay que hacer"; porque suelen ser de ese tipo de listos, que sin ser conscientes de su servidumbre, exponen recetas afines a quienes nos están subyugando, y que ya han fracasado a lo largo de la historia.
No es momento de saber lo que queremos, estamos en un paso previo, el de saber lo que no queremos: Sabemos que no queremos que privaticen la sanidad, la educación, los bienes comunes necesarios para la subsistencia... estamos dando nuestros primeros pasos.
Decía Marx, otros dicen que Victor Hugo, que no hay nada tan poderoso, como una idea a la cual, le ha llegado la hora. Germinemos con nuestras palabras la semilla de esa idea, para despertar las conciencias adormecidas y anestesiadas, para despertar a esos hombres-masa de los que hablaba Ortega y Gasset, que no piensan por estar entretenidos con la droga moderna, "los divertimentos culturales"... Televisión, Fútbol...
Las batallas de las ideas no se solventan atacando al poder, sino cuando construyamos nuestra nueva hegemonía, nuestro nuevo sentido común.
Marx en su conocidísima Tesis 11 sobre Feuerbach, intentaba mostrarnos el camino en aquella época... "Hasta ahora hemos estado interpretando el mundo, ahora se trata de transformarlo." pero pasado ese tiempo de lucha nos hemos adormecido y llevamos 40 años acomodándonos, mientras el poder, poco a poco, nos gana el terreno que con tanta sangre habíamos conquistado, con lo cuál, ahora estamos de nuevo en un momento histórico, en que parece que no tenemos salidas, en que la incertidumbre nos corroe; por ello debemos volver a interpretar el mundo, sin olvidar la lucha, pero intentando aprender más que ellos, para botar nosotros nuestros botes salvavidas, porque si no lo hacemos, nos tirarán por la borda, como hacían con los esclavos cuando ya no les servían debido a su debilidad...
...en resumen, ya nos enseñó, Antoine de Saint-Exupéry el autor de esa maravilla de cuento que es "El Principito" (no confundir con nuestro Felipe) que si quieres que la gente navegue, no debes buscar madera para construir un barco, ni intentar dominar el mar o saber si va a haber tempestades los días venideros, ni empezar a enrolar a gente que cobre por navegar contigo... sólo tienes que hacer una cosa, hacer llegar a la gente, a la mayor gente posible... "el anhelo de mar".

“Nos pueden quitar todo en la vida, menos una cosa, la libertad de elegir como reaccionar ante determinada situación. Eso es lo que determina la calidad de vida que vivimos. No se trata de si somos ricos o pobres, famosos o desconocidos, sanos o enfermos lo que determina la calidad de vida, sino como nos relacionamos con estas realidades, que significado les damos, qué actitud adoptamos ante ellas, qué estado de ánimo les permitimos activar”
Viktor Frankl, psiquiatra austriaco que sobrevivió a su estancia durante cuatro años de diversos campos de concentración nazis, en su libro El Hombre en busca de sentido, reflexionó sobre el efecto de aquella salvajada en los seres humanos...

Ideas extraídas y modificadas por mí tras escuchar una charla de Juan Carlos Monedero... (que como dice él, no hay nadie con tan mala suerte como yo, que he nacido republicano y anticapitalista, y me han llamado Juan Carlos y de apellido me ha tocado Monedero)

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