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martes, 26 de febrero de 2013

La felicidad está en el cerebro... By Maria Rodriguez


Hace poco escuché hablar del nuevo libro  de Francisco Mora: “¿Está nuestro cerebro diseñado para la felicidad?” Y me pareció una gran pregunta que necesitaba, por tanto, una gran respuesta.

Para Francisco Mora, neurocientífico, la respuesta es contundente: no. Argumentando que nuestro cerebro, producto de muchos cientos de millones de años de evolución biológica y construido a golpes de azar y determinantes ambientales, solo contiene un diseño máximo y es aquel de la supervivencia. La ley suprema del funcionamiento del cerebro es el de mantenernos vivos.

Que nuestro cerebro esté divido en el racional y el emocional o límbico no nos ayuda a ser felices.

Todo ser humano aspira a alcanzar la felicidad y eso nos obliga a interaccionar con el mundo que puede conllevar placer o dolor alejándonos de la felicidad porque todo cuanto nos ocurre es filtrado por nuestro cerebro emocional antes de alcanzar la conciencia y la construcción del pensamiento. Esto provoca que nuestras ideas de dolor o de placer sean fruto de nuestras emociones.

“La vida humana es pues, y de modo nuclear, lucha, actividad, curiosidad, un hacer constante el mundo, lo que implica infelicidad. La infelicidad, así entendida, es intrínseca a la vida humana”.

Aunque como antes decía ante una gran pregunta, una gran respuesta. Sí, la del catedrático Francisco Mora es incuestionable y, hasta el momento, estoy de acuerdo con él dado que soy bastante escéptica al hecho de que la felicidad esté en nuestro cerebro y por esto mismo indagué.

Y resulta que hay investigaciones neurobiológicas totalmente opuestas que aseguran que, después de miles de años, la felicidad es el resultado directo de la actividad cerebral.

Uno de los expertos en esta materia, el doctor Morten Krigelbach, dice: “la neurociencia de la felicidad y el bienestar están dando sus primeros pasos”. Y es que tras este descubrimiento hay mucho más allá de medir la felicidad como evitar la depresión o la esquizofrenia.

El origen de la sensación de felicidad o infelicidad está en la plasticidad del cerebro. Es decir, la capacidad humana de modificar físicamente el cerebro por medio de los pensamientos que elegimos tener.

Como todo el cerebro desarrolla y fortalece las neuronas que más utilizamos y atrofia o debilita las neuronas que menos utilizamos.

A más pensamientos negativos, se da mayor actividad en el lóbulo derecho del cerebro lo que genera la infelicidad. Por el contrario a más pensamientos positivos mayor actividad en el lóbulo izquierdo elevando nuestra felicidad.

Lo importante de este proceso es que se transforma en un ciclo que, cada vez que se repite, se refuerza más y más y pasa a ser parte de nuestra vida, convirtiéndose en hábitos que terminamos realizando de manera inconsciente. Y eso es, al fin y al cabo, lo importante para autogenerar nuestra felicidad.

Pero quizás lo antes expuesto nos deje más o menos igual porque volvemos a lo mismo, de nosotros depende ser felices o infelices.

La felicidad depende del tamaño de las regiones subcortiales del cerebro, concretamente de una pequeña estructura alojada en el centro del cerebro. Este núcleo caudado es determinante en el sistema que permite a las personas aprender los comportamientos que les producen placer.

Los investigadores encontraron que esa zona del cerebro que aporta felicidad  es más pequeña de lo normal en las personas que presentan anhedonia, nombre con el cual se conoce la incapacidad de sentir placer y satisfacción ante cualquier cosa.

La anhedonia o antítesis del bienestar, se origina no por defecto de la depresión, sino por la pérdida de la capacidad de experimentar placer y de disfrutar de emociones positivas.

Si tu cerebro tiene demasiada anhedonia ponte a ejercitar el lado izquierdo de tu cerebro y disfruta de los placeres de la vida.

Tras todas estos informes e investigaciones que he ido encontrado más que una respuesta he encontrado una conclusión...
Nosotros somos los que generamos nuestra propia felicidad y esa sensación vive en nuestro cerebro.

copiado de... http://www.pandorai.com/felicidad/la-felicidad-esta-en-el-cerebro/

1 comentario:

  1. El hombre más feliz del mundo según la neurociencia no es un superhéroe, ni la persona más rica del mundo, ni la más afortunada, sino un inquieto científico francés que ha practicado una filosofía de vida durante décadas, usando técnicas como la meditación.


    El resultado: su cerebro emite las señales relacionadas con el bienestar más intensas jamás registradas en un cerebro. Su bienestar, medido en felicidad en términos neurológicos, sugiere la existencia de una relación todavía más estrecha de lo esperado entre nuestra actitud vital.

    http://centropsinergia.wordpress.com/2013/01/18/el-hombre-mas-feliz-del-mundo/

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