Páginas vistas en total

miércoles, 23 de mayo de 2012

Hoy quería hablaros de La PriNcEsA IncA y su MuJeR PrECipiCiO

Hoy quería hablar de un libro de poesía, "La mujer-precipicio", que desgarra mis creencias y mi interior, y que descubrí por una casualidad, como todo lo bueno que suele pasar en la vida...esas casualidades que hacen de la vida, la experiencia maravillosa jamás contada...si te encuentras mal, si tienes depresión, si algún día pensaste en tirarte por una ventana, o cortarte las venas o simplemente morirte...recuerda que la vida  ya es el preludio de la muerte, que hay gente que vive aquí, en nuestro mundo, pero que no es su mundo, ella no lo ve como tú ni como yo, para ella los colores tienen sabor, un día se creyó ser una princesa Inca, recordaba detalles, reconocía lugares en los que no había estado, y le dijeron que no, que era imposible, y la internaron y la empastillaron y le quitaron sus sueños...ahora sabe que lo que siente es su realidad, que no existe una verdad, que la locura es salir de la realidad común...


"Desde hace algunos años, en la tertulia de ‘locos’, vinculados a Radio Nikosia, de ‘La Ventana’, que conduce Gemma Nierga en la cadena Ser, llama la atención la personalidad y el talento de la Princesa Inca, Cristina Martín (Barcelona, 1979), uno de esos seres entre lúcidos y atormentados, que van de aquí para allá en busca de sí misma y de un fragmento de sosiego. Hambrienta de luz, de amor y de poesía. Después de cada intervención la Princesa Inca, lee un poema. Poemas nada convencionales, surrealistas, de esos poemas que traspasan umbrales, que abren puertas a regiones de las sensaciones y de la cabeza nada frecuentes. Dice Inca: “La poesía es para mí un territorio de libertad absoluta donde todo está permitido”. Los suyos no son poemas perfectos, pero tienen el vigor de la sinceridad, la extraña virtud de la alucinación, el desgarro de quien intenta decir lo indecible o la espiral de los presagios. "


Si quieres conocerla, aquí tienes una video-entrevista...


"Hay ojos que son ciegos viéndolo todo,
luego existen ojos que lo ven todo
y acaban cegándose."


Dice Gemma Nierga, de Cristina Martin (la princesa inca), una poetisa única, estudiante de psicología, jardinera, diagnosticada con una mezcla de bipolaridad y esquizofrenia...en el prólogo a su libro "La mujer-precipicio":

"Su voz, su risa sonora, su elocuencia, sobre todo su verdad...son únicas. Nadie escucha como ella, nadie mira como ella, nadie se interesa por la gente tan en serio..."

"Pronto supe que, cuando me miraba al entrar en el estudio, Cristina era capaz de ver a través de mi, notar si ese día yo estaba tal vez un poco triste, o cansada. Os juro que consigue desnudarme, que logra que hable de esos miedos míos que ni a mi misma me cuento. Porque sus palabras me llegan muy adentro, más de lo que yo querría."

"Ella vive a pelo, desprovista de las corazas con las que el resto protegemos nuestra intimidad frente a los demás."


Este es el primer poema, el que empieza el libro, tras el prólogo de Gemma, si la poesía no debe preocuparse por ser hermosa, ni agradable, ni por perseguir la certeza; si la poesía tiene que doler y acompañarnos en el insomnio; si tiene que nacer de cuadernos emborronados mientras uno camina ciudad arriba, ciudad abajo; si tiene que llevarnos hasta el borde mismo del precipicio, «paralizados ante la duda inexacta y rara de seguir existiendo»; si tiene, en fin, que poseer «la fuerza rabiosa de la vida», entonces este libro está lleno de auténtica poesía.


A los que se quedaron dormidos en el nunca.

A los que se quedaron dormidos en el nunca,
a los que sueñan sus verdades y se las niegan,
a los que tienen mucho miedo
y lloran por cualquier cosa
y se ocultan la cara de vergüenza.
A los tímidos,
a los solos, a los raros,
a los que dudan y dudan
y les llaman inmaduros, débiles.
A los que duermen en la fría cama del psiquiátrico,
a las madres que cogen la mano de su hijo ingresado.
Os digo: que no nos vendan verdades, que la verdad no existe.
La Verdad y la Razón son creaciones del ser humano,
para doler, para medir.
Hay que luchar contra el silencio y la ignorancia,
no somos enfermos.
¿Quién tiene la verdad absoluta, la realidad absoluta?
¡Que la muestre, que la enseñe si puede!
¡Es mentira, mentira, no existe!
A los que llevan cicatrices por haberse rajado las venas,
a los que consiguieron no rajárselas.
A los que están paralizados de angustia,
paralizados para ser, amar, soñar.
A los que llaman vagos, idiotas, locos, débiles.
No escuchéis la voz de los que viven sólo para tener.
A los que por ansiedad fuman dos paquetes diarios.
A los que no son sociables, ni aptos, ni lúcidos,
ni extrovertidos, ni empáticos, ni asertivos, ni normales.
A los que nunca superarán un test psicotécnico,
a los que llevan medicación en el bolso y el monedero vacío,
a los que están atados ahora a una cama y no nos oyen.
A los psiquiatras que abrazan a sus pacientes
y pidieron alguna vez consejo al que llamaron esquizofrénico.
A los que tenemos certificado de disminución
y leemos a Lorca y a Nietzsche y lo que haga falta.
A los que no soportaron el túnel y se fueron para siempre,
a los que atravesamos cada día el túnel
agarrados aunque sea a las paredes negras.
A todos los que saben o quieren escucharnos
y no se fían sólo de los manuales, libros, tesis,
estudios y estadísticas.
A los psicólogos que dan besos.
A los que ya hemos transitado por el infierno y el cielo
y no queremos volver más allí.
Y sobre todo,
a todas esas pupilas dilatadas de tanta química
que miran aturdidas y absortas
pero tienen la luz más hermosa.
A todos os digo:
«No existe la locura sino gente que sueña despierta».


"-¿Cree en Dios?
-No soy atea. Sí creo que después de morir hay algo, que de alguna manera seguimos en un paraíso personalizado, a la medida de cada uno, que hay algo en ti, energía, alma, pensamientos, una conciencia, que continúa, en otra dimensión pero continúa, según lo que tú has querido ser; no creo que tras la muerte se diluye todo, creo que no viene la nada, pero no creo que haya un solo lugar donde vamos todos..."

Finalmente, dejo un enlace a una entrevista, en la sección la contra de la vanguardia.com, a esta gran artista, gran persona, que ve el mundo, no como tú o como yo, sino como todos, a mi juicio, deberíamos verlo... desnudo, sin estereotipos, sin creencias, sin verdades, sin mentiras, sin razón, sin velos, sin vergüenza, sin culpa, sin orgullo....



"¿La locura se cura?
En muchas culturas, al loco se le escucha: se acepta que accede a otra comprensión de la realidad, a una lucidez. Y es el chamán, es el oráculo. Pero aquí no: ¡aquí da miedo!
 ...
¿Y qué es lo importante de la vida?  Sentir que amas y sentirte amada."

No hay comentarios:

Publicar un comentario