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jueves, 4 de octubre de 2012

...los dos mejores amigos de la felicidad son...

Neurológicamente hablando...
 ...los dos mejores amigos de la felicidad son...
...La Serotonina y la Dopamina; quien no se ha tirado un rato al sol, tranquilo, para relajarse, y se levanta como nuevo... Los rayos del sol elevan el estado anímico, o por decirlo en el lenguaje de la neurobiología...
...producen una secreción de Serotonina...
...por ello la cafeína, el alcohol, la nicotina y la cocaína, generan felicidad muy a corto plazo, llamados placeres efímeros, todos ellos hacen aumentar la producción de la dopamina, un transmisor excitante, y en algunas situaciones también de la serotonina, con lo que provocan excitaciones y estados de felicidad de muy corta duración.

Los buenos olores, en general, promueven la producción de serotonina;
La ingesta de chocolate, libera serotonina, y sólo su olor provoca que el cuerpo provoque defensas contra ciertas enfermedades.

Lo que si que está claro; es que solo con olores, comiendo chocolate y consumiendo drogas; llegaremos muy lejos en este apasionante viaje que es la vida.

Teniendo presente estos placeres instantáneos, debemos ir mas allá, hasta las expectativas, por ejemplo, un corredor de fondo puede experimentar estados de euforia, porque las largas carreras liberan endorfina, y además experimenta otro tipo de sentimientos de felicidad cuando bate su propio record o gana una carrera; ayudado por el córtex prefrontal, pues sólo él conoce los tiempos record. El éxito alcanzado recompensa al corredor y lo hace feliz; esto es, se ha cumplido una expectativa, o incluso se ha superado.
Los neurólogos intentan dilucidar la compleja forma en que interactúan en estos casos el sentimiento y la conciencia.

Hay estudios en donde el simple hecho de pensar en situaciones negativas, debilita el sistema inmunológico; al igual que cuando los experimentadores traen a la memoria recuerdos agradables, el estado de ánimo mejora al instante y las defensas se refuerzan.

Demasiada serotonina acaba produciendo indiferencia y un exceso demasiado grande de dopamina provoca éxtasis de poder, delirio de grandeza y locura.
Al poco tiempo, los receptores en el cerebro se insensibilizan ante los agentes químicos (dopamina y serotonina...) y el encanto se desvanece, al igual que con las drogas, el intento de alargar esos placeres efímeros suele acabar en fiascos...
...dependencia de las drogas, atontamiento amorosos, adicción al éxito o al poder...
Este post tiene su continuación en...
http://unabrazoyunasonrisa.blogspot.com.es/2012/10/la-moral-es-cuando-uno-vive-de-forma.html

 Extracto del libro... "¿Quién soy y ... cuántos? : un viaje filosófico" / Richard David Precht ; traducción de Marc Jiménez Buzzi.

2 comentarios:

  1. la felicidad tiene precio y es caro.

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  2. el precio puede ser tan grande que resulte impagable... pero el valor de la felicidad, superados unos mínimos, es gratuito.

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